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| "Maciel me amenazó" |
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Alejandro Almazán
El Universal Viernes 28 de febrero de 2003 |
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Presenta Alejandro Espinosa autobiografía con testimonios sobre abusos sexuales
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Desde marzo de 1963 Alejandro Espinosa decidió escribir sus memorias como legionario de Cristo. Los abusos sexuales que había sufrido. Su pérdida de identidad. Sus noches de insomnio. Pero aquellos días, cuenta Alejandro, a su casa de Prados Churubusco llegó un ex compañero suyo, Enrique Martínez, con la noticia de que el padre Marcial Maciel, el líder moral de la congregación, deseaba verlo con urgencia. Cuando Alejandro llegó a las oficinas en Melchor Ocampo, narra, el padre Maciel no le dio vueltas. Alejo, me duele saber que estás por escribir una novela contra mí; me traicionaste. Pero sólo es una novela de mis experiencias... Yo podría ofrecerte 350 mil pesos para que ese libro termine en la basura pero tengo amigos en la política que podrían matarte. Y para qué. Todavía te quiero. Aquel Alejandro de 26 años de edad salió aturdido pero con la idea de que el libro tenía que ser escrito. "Por primera vez lo vi asustado". Pero no fue tan fácil: más amenazas de muerte, pelear con la fe y su propio shock emocional. Pero 40 años después el libro es un hecho: El legionariode Cristo ha sido editado por Grijalbo . "Escribirlo ha sido, en primer lugar, una terapia", dice Alejandro en entrevista con este diario. "Tenía que descargar la pus que me dejaron esos años. Estas memorias van a demostrar que la Legión de Cristo sólo está construida sobre arena". "La jerarquía católica siempre querrá aplastarnos", dice el autor (Chavinda, Michoacán, 1937). "Y ya lo estamos viendo: en algunas tiendas de autoservicio y departamentales se ha prohibido la venta de El legionario de Cristo ; ahí la culpa la tienen los dueños, algunos de los cuales son muy cercanos a Maciel. "Van a tratar de apagarlo", interviene José Barba. "El problema es que ya no no lo pueden ocultar". También han recibido ya algunas llamadas de gente cercana a la Iglesia que los ha amedrentado, que les ha dicho que el libro es "sólo una venganza" contra el padre Maciel. ¿Lo es, Alejandro? No. Y tampoco es por dinero. ¿Cómo voy a buscar venganza de un hombre decrépito, anciano? Es una terapia. Es para que en la jerarquía católica haya una limpieza profunda. Este libro es una lucha moral por deshacer la mentira. El padre Maciel llegó a decir que ustedes conspiran contra él... Cualquier persona tiránica, cuando se sabe en peligro, siempre hablará de conspiración. Ocurrió en Edipo Rey , en Antígona . Hay nueve testimonios, todos igual de crudos. No mentimos. Contar esas malas experiencias nos ha traído que los familiares, amigos, socios de trabajo y gente que nos veía como personas de valor se alejen. Tenemos el derecho y la obligación de hablar. Y de lo que Alejandro habla a continuación es de una serie de amigos "que también sufrieron los excesos de Maciel": "José Luis Hernández, se suicidó en Moscú; El hijo del profesor Rubén Torres García, se suicidó; otros diez compañeros terminaron en un hospital para enfermos mentales en Madrid; Francisco López Sierra, desaparecido; Rodolfo González Sada, desaparecido; Ricardo Ojeda Suárez, desaparecido. ¿Por qué terminaron así? Todos ellos, como nosotros, fuimos de esos chamacos que nuestros padres nos dejaron ir con Maciel cegados por la fe y se burlaron de ellos". Agrega Barba: "¿Por qué la Iglesia encubre todo esto? Porque tendría mucho qué perder". ¿Qué va a encontrar un lector laico en El Legionario ? Una historia de abuso sexual, de hipocresía, de maldad, de engaño, de un prócer de la jerarquía católica que no es el que todo mundo califica de extraordinario, de santo. ¿Y un lector católico? Él va a encontrarse con una catarsis: por un lado un cura de vida libertina y, por otro, las consecuencias que ha traído el celibato en la Iglesia católica. |
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