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Bajo Reserva
Periodistas de EL UNIVERSAL
El Universal

Martes 14 de julio de 2009



A César Nava ya lo perdonaron en Los Pinos. Es el precandidato “oficial”. Varias fuerzas al interior del PAN ya se alinearon para que llegue a la presidencia nacional. Nos cuentan que Nava se afianzó el viernes pasado en una cena en la casa de Germán Martínez. Y el sábado mismo, el ex secretario particular de Felipe Calderón comenzó a hacer llamadas a distintos consejeros nacionales. Hay que ver si los panistas opositores, que no tienen poca fuerza, le dan paso. La amarga experiencia del 5 de julio les ha dado armas; lo que no se sabe es si son suficientes para enfrentar lo que llaman “imposición”. Queda muy claro que el Presidente tampoco llega tan fuerte; el golpe electoral no fue cualquier cosa; la derrota llevó a la primera renuncia de un presidente del CEN panista (Germán) en toda la historia del partido. Pero además están los pronósticos de corto plazo para el país, que por supuesto inciden en la fuerza de Calderón. Si somos optimistas; si logramos frenar la caída y se da una recuperación, la economía crecerá entre 1% y 2% en 2010. Nadie espere que la guerra contra el narco acabe con el derramamiento de sangre; al contrario. Y la relación del Ejecutivo con el Congreso estará tensa ahora que el PRI es mayoría; empujar reformas costará sangre… al PAN. Entonces, “imponer” a cualquiera puede ser riesgoso si no se negocia bien. Nava todavía no ha llegado: la nota es que ya lo perdonaron.

¿Es posible que el PRD, el PT y Convergencia; Jesús Ortega, Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, los gobernadores y otras cabezas de tribu lleguen a la selección de candidato presidencial sin desmoronar su siempre tambaleante alianza? Aunque usted no lo crea, hay ciertas posibilidades. Es un asunto de sumas y restas, no de proyecto. El fin de semana pasado se discutió mucho este tema en los diferentes cónclaves. Se habló de la parte romántica (las ideas), pero mucho sobre la fuerza electoral. AMLO juntó 6% de los votos el 5 de julio con sus minipartidos, PT y Convergencia; el PRD, 12%. Por donde se le vea, por los datos duros, su interés está en seguir unidos y ser competitivos. El problema es si el pragmatismo evita que las tribus dejen de ser tribus.

Incómodo para César Duarte (PRI) y Gustavo Madero (PAN). Si apoyan al Ejército en el Operativo Conjunto Chihuahua, que no da los resultados deseados, se echan encima a la población… y ambos quieren ser gobernadores del estado. Si no lo apoyan, deben cuestionar las acciones del Ejército, y eso no se lo permiten ni priístas ni panistas; los primeros por institucionales y los segundos porque son gobierno. A ver cómo lo sortean.

Apunte final: A) Una embajada. B) Al gabinete. C) Un proyecto especial del partido. D) Un despacho de abogados famoso. E) De regreso a Quiroga. Difícil decisión.



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