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Vida
Silvia Ojanguren
El Universal

Martes 13 de enero de 2009



Las paperas son una temida enfermedad que cobra sus víctimas principalmente entre niños en edad escolar, es decir, de entre cinco y 14 años, y es raro que den a los bebés. Una cosa cierta es que se trata de un mal altamente contagioso, que sin atención médica causa epidemias y ausentismo escolar.

El doctor Javier Dibildox, miembro de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía Cabeza y Cuello, nos explica: Las paperas son producidas por un virus de la familia de los paramixovirus, resistente a las bajas temperaturas, puede sobrevivir incluso varios meses en ambientes de menos 65 grados.

Esta capacidad le hace más peligroso en los días gélidos, aun cuando la infección se puede adquirir en cualquier momento del año, pero el mayor riesgo de contagio se da en meses fríos, de octubre a marzo.

En pocas palabras, dicen los expertos, las bajas temperaturas son aliadas de molestas enfermedades respiratorias como gripa, resfriado, tos, entre otras. Estas afecciones forman parte de un mapa de guerra, en el cual hay otros males como las paperas en los niños.

Dique efectivo

Dibildox señala que su propagación es rápida, ya que el contagio ocurre al toser, estornudar o hablar con una persona infectada. Además, se puede contraer dos días antes y hasta diez días después aparecen los primeros síntomas.

Los niños suelen contraer paperas más fácilmente, por el estrecho contacto físico que tienen en la escuela y cuando comparten lápices, colores, cuadernos y cualquier otro material que hayan sido utilizados por algún niño que tenga el virus.

Un llamado de alerta se da con los síntomas: Inflamación de las glándulas párotidas, las cuales se endurecen y producen dolor, además de fiebre, hinchazón en los testículos (en los niños), dolor estomacal, cabeza, músculos u oídos, así como molestias al tragar alimentos ácidos, náuseas y vómito.

Todo esto origina falta de apetito, sed y pocos deseos de asistir a clases.

Cuidados médicos

La federación sugiere reconocer los síntomas con el fin de identificar la enfermedad a tiempo y evitar el contagio en la escuela.

“Si un niño tiene fiebre, vómito, rigidez en el cuello o dolor en los testículos (en el caso de los niños), hay que acudir inmediatamente al médico y dar conocimiento a la escuela de la situación, para que se tomen las medidas necesarias para evita el contagio”, subraya el doctor Dibildox.

La mejor opción para que un niño no sufra las molestias y no las propague es la vacunación oportuna. Los pequeños que reciben la vacuna Triple vírica, que combate al virus de sarampión, paperas y rubéola, se convierten en agentes inmunes a la enfermedad. Con dos dosis, una a los 15 meses de edad y otra a los cuatro años, se evita la enfermedad.

La Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía Cabeza y Cuello recomienda contribuir a una pronta recuperación del niño con:

» Suficiente descanso

» Ocho horas mínimode sueño

» Debe tomar abundantes líquido (alrededor de dos litros diarios)

» Llevar una alimentación de comidas blandas y naturales, fáciles de masticar.

» Realizar actividades que no requieran esfuerzo físico: pintar, leer, etc.



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