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La Tarea
Cecilia Rosillo
El Universal

Viernes 02 de enero de 2009



Tradicionalmente, cada enero hacemos propósitos de Año Nuevo, esta ocasión propongo que lo hagamos a favor de nuestra sexualidad. Aquí, 12 puntos para dar y tener una verdadera educación sexual de acuerdo con Vicenta Hernández Haddad, connotada educadora en esta área.

1. La sexualidad comienza a construirse al nacer. Desde su nacimiento, toda persona recibe información verbal y no verbal que le lleva a integrar sentimientos, pensamientos, valores y actitudes. La mentira y el miedo generan irresponsabilidad.

2. La educación de la sexualidad durante la infancia de tus hijos es tu responsabilidad. A través de toda la información y conductas que se les modela día tras día, el niño construye su propio concepto.

3. Recuerda que eres su mamá o papá. No su amigo. Algunos padres temen que al no ser amigos de sus hijos, éstos se reservarán experiencias. Como parte del desarrollo sicosexual, la mayoría de los niños no comenta algunos aspectos de su intimidad sexual con sus papás, sino con sus pares, es decir, los de su edad, los de su experiencia e inexperiencia. Es falsa la idea de que la confianza es sinónimo de ser amigos. Tú eres su guía y tu hijo necesita saber la diferencia entre amistad y paternaje.

4. Revisa tus valores y sé congruente con ellos. Son tu guía para actuar, tomando en cuenta lo que sientes, piensas y crees. Recuerda modelar a tus hijos sólo en los valores en los que tú y tu pareja crean. Si hay diferencias, primero lleguen a un acuerdo.

5. Háblales de sexualidad, no de sexo. Hablar de sexo es, por ejemplo, explicar a los hijos que a partir de la pubertad las mujeres menstrúan; hablar de sexualidad incluye hablar de la menstruación y lo que esa experiencia significa como hombre o mujer.

6. Dale la oportunidad a tus hijos de hablar de sexualidad contigo cuando lo necesiten, no sólo cuando tú quieras. Así sabrás lo que les inquieta.

7. Siempre di la verdad. Si no la sabes, infórmate. Los hijos saben diferenciar bien cuándo estamos ocultando información y cuándo no sabemos la respuesta.

8. Utiliza un vocabulario real y sencillo para explicar el tema. Leer libros dirigidos a niños nos facilita a los adultos conocer el lenguaje apropiado para cada edad.

9. Pon límites y reglas, no barreras. Infórmales de su derecho a recibir educación de la sexualidad y que deben respetar que muchas familias no quieren proporcionarla. Barrera: “Yo no hablo de sexo con mis hijos. Ya aprenderán con la vida”.

Límite: “Yo hablo de sexualidad contigo, pero no de mi vida erótica”.

Regla: “Yo hablo de sexualidad contigo y me gustaría hacer lo mismo con tus hermanos en el futuro; por favor no hables de este tema con ellos hasta que yo lo haga”.

10. Promueve una sexualidad asertiva. Las personas con autoaceptación, respeto y confianza, suelen haber sido niños que simplemente hacían preguntas y sin complicaciones se les respondían.

11. Distingue entre los juegos sexuales o un probable abuso sexual. Entre infantes existe una serie de juegos. Explorándose conocen las diferencias entre un niño y una niña, el placer y el displacer, la aceptación o el rechazo, etcétera. Un abuso sexual es cuando alguien toma ventaja sobre un menor, aunque sean de la misma edad. Estos involucran cualquiera de los cinco sentidos del ser humano.

12. La educación sexual también incluye temas como las infecciones de transmisión sexual, homosexualidad y prostitución, aunque no formen parte de tu experiencia. El motivo por el cual la mayoría de las familias no se las incluye en su educación es el miedo. Muy feliz sexualidad 2009.



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