Formato de impresión patrocinado por


La Tarea
Cecilia Rosillo
El Universal

Martes 23 de diciembre de 2008



Nada más de pensar que puedes llegar a tener sexo, te sudan las manos y un aire frío te recorre la espalda... Ya no sabes ni qué hacer para seguir evadiendo el momento con tu pareja, los pretextos se acaban y su paciencia también. Lo peor es que ya te ves en el abandono y la incomprensión porque, según tú, la actividad sexual es secundaria y no hay que darle tanta importancia.

El miedo al sexo es más común de lo que pensamos, pero casi nadie lo confiesa. Para ambos géneros es normal toparse con temores o ansiedades a la hora de vivir la sexualidad o algunos de los aspectos que la rodean. De hecho, existen muchos que van desde el terror de no tener una erección en el momento preciso hasta la común y frecuente fobia al compromiso. Los miedos crean una situación de angustia que impide experimentar la sexualidad con satisfacción, alegría y libertad.

¿Cuáles son?

El más común es sufrido por los hombres y es el pensar que no lograrán una erección durante el acto sexual. Otro muy temido es ser eyaculador precoz. Sentir vergüenza de mostrar el cuerpo desnudo y que a la pareja no le guste lo que ve, representa uno de los miedos sexuales, especialmente en las mujeres.

El temor al fracaso durante una cita es sentido por hombres y mujeres, quienes no están seguros de ser aceptados tal como son. Los hombres sufren pensando si el tamaño de su pene será bueno. Miedo a sentir dolor, a sangrar, a quedar embarazada son los que afectan a la mayoría de las mujeres. Pero uno que asusta a todas las personas en algún momento de sus vidas es el temor a envejecer, ya que se tiene el pensamiento de que, el deseo sexual acaba y la capacidad de sentir y dar placer en la cama es cosa del pasado.

Y ¿quién no ha sentido miedo de hacer un mal papel en la intimidad? Pues este temor agobia la cabeza de todas las parejas en su primera vez. Es lógico y comprensible. Sin embargo, debemos entender que “la primera vez” es apenas el comienzo y que aún faltan muchos encuentros para encontrar la sintonía sexual, un buen amante no necesita una gran lista de parejas, sino detalles y atención.

El remedio

El sentir miedo a las relaciones sexuales es más frecuente de lo que imaginamos y es inevitable. El tiempo, la práctica, la comunicación, la compresión y la educación sexual son factores básicos para hacer frente a esas dudas y temores que opacan nuestra sexualidad. Pero si el miedo es tan grande que nos limita disfrutar plenamente esta parte de nuestra vida, a la que tenemos derecho, es importante consultar a un especialista.



© 2009 Copyright El Universal-El Universal Online