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Economía Informal
Macario Schettino
El Universal

Martes 16 de diciembre de 2008



Uno por su tamaño y el otro por su velocidad de crecimiento. Estados Unidos representa 27% del PIB mundial, mientras que China ha sido responsable de 27% del crecimiento económico en lo que llevamos de este siglo.

En Estados Unidos, la caída de la industria parecía más bien un desplome que nos llevaría al punto más bajo, que hemos estimado en el orden de 10 a 12%, hacia este mes, o tal vez enero. Sin embargo, las cosas han sido diferentes. En octubre hubo incluso crecimiento (contra el mes anterior, no con respecto al año anterior). Así, en los tres meses que llevamos de gran espanto, la industria de Estados Unidos reporta el siguiente comportamiento: en septiembre una caída anual de 6%, que se reduce en octubre a 4.5%, y que en noviembre, que es el dato de ayer, regresa a 5.5%. Con esto, la posibilidad de tocar fondo rápidamente parece haber desaparecido.

El indicador adelantado, que hemos comentado con usted en varias ocasiones, sí tiene una tendencia continua. En julio estaba en 50 puntos y en agosto casi en lo mismo, pero para septiembre fue de 43.5, y en octubre de 38.9. En noviembre, el dato llegó a 36.2, continuando una tendencia muy clara hacia la baja que, si acaso, se modera un poco en el último mes, pero que se correspondería más bien con una contracción de la industria de 10 a 12% que le mencionamos hace un momento. Aquí vale la pena mencionar una característica de estas dos variables. El indicador adelantado es resultado de una encuesta de percepción de los compradores de las empresas, mientras que el indicador de actividad industrial resulta de datos un poco más duros, que se van corrigiendo mes a mes, eliminando el factor estacional de la información. Esto lleva a que uno tenga que esperar tres o cuatro meses para tener un dato “fijo” para la actividad industrial.

Sin embargo, el indicador adelantado no se corrige, ni cada mes ni por cuestión estacional. Lo interesante es que, cuando la actividad industrial llega a su valor definitivo, queda cerca de lo que los compradores de las empresas habían percibido desde el principio. Esto es interesante por sí mismo, porque muestra que las personas que trabajan en las empresas entienden bastante mejor su negocio de lo que las estadísticas logran mostrar en primera instancia, pero es también interesante en este momento, porque nos indica que es muy probable que conforme tengamos más información los datos de octubre y noviembre resulten diferentes de lo que hoy tenemos.

En consecuencia, podemos concluir que la contracción de la economía de Estados Unidos continúa, pero lo hace un poco más lentamente de lo que habíamos estimado inicialmente. Parece más bien una mala noticia, porque esto puede implicar más tiempo en crisis de lo que originalmente se pensaba. No parece que la caída vaya a ser menor, sino sólo que tardará más en completarse.

En el caso de China, como ya hemos comentado antes, los datos son escasos aún, y no podemos hacer análisis tan detallados como en el caso de Estados Unidos. Lo que sabemos es que en noviembre la actividad industrial creció, en términos anuales, 5.4%. Así visto el dato, solito, parece una muy buena noticia, pero no estamos hablando de México o de Estados Unidos, sino de China, que como veíamos ha sido el motor del mundo. La industria china ha crecido a dos dígitos desde hace más de 10 años, y en los últimos tres meses ha caído a ese 5%, replicando el comportamiento de la industria de Estados Unidos, que ha perdido 7 puntos de crecimiento en tres meses.

Si la industria china y la de Estados Unidos pierden 7% de crecimiento, eso más o menos ocurrirá con todas las industrias del mundo. En consecuencia, México mostrará una contracción en su industria del orden de 5% o 6% para noviembre, y tal vez desde octubre, cosa que no sabemos aún (lo sabremos mañana). Ya en septiembre había una contracción de 3%, que no es poca cosa, pero todo indica que se ha agravado desde entonces.

Nuevamente, el fondo debe estar cerca de 10% de caída anual, pero ya no parece posible que ocurra en este mes o el próximo, de forma que la mala situación será un poco más duradera de lo que habíamos pensado antes.

A partir de febrero deberá iniciar el programa de recuperación en Estados Unidos, y en enero en China. Son programas muy grandes, pero falta ver qué tan rápido pueden tener resultados. Ya del lado de la política monetaria no hay mucho más que hacer, y en esta semana posiblemente se haga el último esfuerzo, reduciendo la tasa de la Fed a mínimos históricos. México también gastará más a partir de enero, pero también tenemos dudas de con qué rapidez pueda este gasto tener resultados.

Pues ni modo, habrá que darle seguimiento a la crisis por un rato. Lo mantendremos informado.



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