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| Cambalache |
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Salustio El Universal Domingo 21 de septiembre de 2008 |
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cambalache@eluniversal.com.mx A FUEGO DEL NARCO El ritmo de la violencia es demencial. Siempre in crescendo. A golpe de ak-47 y tiro de gracia; de hacha y cuchillo; de bazuca y metralla. Atrás quedaron los dos, los tres asesinatos. Esas cifras poco impresionan. Llegaron los tiempos de los dos dígitos. Y amenazan con quedarse. La sucesión es vertiginosa: los 24 ejecutados de La Marquesa se ven lejanos; los 12 decapitados de Yucatán, remotos…el caso del joven Martí, antiguo. La violencia se muestra inasible. Cae donde menos se la espera. Este 15 de septiembre irrumpió estruendosa, y de la peor manera, en el festejo en Morelia. Granadas contra civiles. No es la primera vez que se mata a inocentes, pero ésta es quizá la más atroz. Todo apunta a que el terror del narco pasó a su fase más bárbara y sangrienta: el narcoterrorismo. Y ya no permite la salida fácil de "se están matando entre ellos". ¿La respuesta? Por ahora sólo confusión y mucha retórica guerrera. Discursos emotivos que de poco servirán, por más cargados que estén de fieros adjetivos, para frenar a los grupos que se exhiben desafiantes y dispuestos a llevar su estela de sangre a cualquier lugar. Retórica anticrimen que confunde el blanco, el enemigo. Cuyos énfasis parecieran dirigidos a aquellos que desde 2006 fueron calificados, en un exceso alentado por la desesperación, de ser un peligro para México. Nada contra la complicidad; nada contra la incapacidad. Retorica del "divide, que más temprano que tarde clamarás por la unidad". Retórica que busca, como siempre, barrer pa dentro. QUE SIEMPRE SÍ SERÁ PULMONÍA ‘‘No hay preocupación. México tiene una economía fuerte; está sólida y superará la coyuntura económica", decía confiado el martes Agustín Carstens, quien presumía una robusta economía nacional, capaz de encarar sin pavor la crisis estadounidense. Como su antípoda, La Chiquita González, el secretario de Hacienda aseguraba que la incertidumbre era "emífera" y pasajera. No pasó mucho tiempo para que el refrán se cumpliera: después de 24 horas el cojo se mantenía de pie. En su comparecencia en el Congreso le aplicaron manita de puerco con aquello de hablar "bajo protesta de decir la verdad". Y confesó. Admitió que la crisis de EU "sin lugar a dudas tendrá un efecto" en México, que dejará de crecer 1.6%. Flaco optimismo. Funcionario de peso en el ámbito internacional, Carstens falló en su pronóstico. A principio de año, ante quienes alertaban sobre el mal que aquejaba a EU, descartó contagio. Se puso pesado y alardeó que el país resentiría, si acaso, "un catarrito". Al saldo rojo, habrá que sumar más aumentos a gasolinas, deterioro salarial, carestía, declive laboral y menos remesas. Con el saqueo al bolsillo ya no queda nada para el marranito. Cierra de semana: "Yo estimo que de no haberse dado este fenómeno en EU, la economía estaría creciendo de manera cercana a 4%"…Pues sí, si yo no le entrara sin pudor al pozole, tendría la cintura de Lyn My. A dos fuegos: Así, el ciudadano común, y también el corriente, está sometido a dos fuegos: narcoterrorismo y terror económico, ante los cuales se debe llamar a la prudencia con el siempre sabio "sálvese quien pueda". |
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