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Itinerario Político
Ricardo Alemán
El Universal

Miércoles 03 de septiembre de 2008



Está claro que toda renuncia a un cargo público relevante se presta a toda clase de sospechas. Pero en rigor nadie debiera llamarse a sorpresa frente a la dimisión de Roberto Campa Cifrián como secretario ejecutivo del SNSP. ¿Por qué?

En los hechos fue una renuncia no sólo anunciada, sino procesada a los ojos de todos. Es más, se acordó en Los Pinos, la mañana del 18 de agosto, donde el propio Felipe Calderón instruyó a Campa para conducir la firma del Acuerdo Nacional por la Seguridad —el 24 de agosto—, en donde Alejandro Martí pronunció el memorable: “Si no pueden, renuncien”.

Al llegar y al salir de ese acto, Campa no sólo sabía que en horas o días dejaría el cargo, sino que por decreto publicado en el Diario Oficial del 20 de agosto —cuatro días antes de la firma del Acuerdo Nacional, y dos después de su encuentro con el Presidente—, su cargo prácticamente había desaparecido. Más aún, el papel relevante que tuvo en la firma del Acuerdo Nacional, en realidad fue una “salida elegante” del gobierno de Calderón, para no lastimar a su aliada, la profesora Gordillo.

Así lo expusimos en el Itinerario Político del 21 de agosto pasado. “Desde ayer vimos que se decretó la puntilla al poderoso secretariado ejecutivo del SNSP, entregado por el calderonismo al grupo político de la profesora Elba Esther Gordillo, en la persona de su delfín, Roberto Campa. En su edición de ayer (20 de agosto), el Diario Oficial dio cuenta del decreto —que hoy entra en vigor— por el cual el presidente Calderón reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones del reglamento del secretariado ejecutivo del SNSP. ¿Y eso que…?

“Casi nada, que el hasta hoy poderoso secretario ejecutivo del SNSP, Roberto Campa, no lo será más, ya que el artículo 1 del reglamento de ese secretariado fue reformado por decreto presidencial, y se le quita el carácter fundamental de ‘órgano administrativo desconcentrado… con autonomía técnica y administrativa’, además de que se deroga el artículo 18, que regulaba el manejo presupuestal. Es decir, y para efectos prácticos, que desaparece el secretariado ejecutivo, como lo creó el gobierno de Fox, y que fue muy criticado por toda la oposición, ya que además de ser el centro de reparto presupuestal federal, era centro de poder político”. Así, cuando Campa llegó como figura central al Acuerdo Nacional, ya no era más que una figura decorativa, pues su cargo había sido desfondado.

La pregunta que sigue es de sentido común: ¿pero por qué razón se dejó caer a Campa? Todos saben que el pasado 18 de junio el Presidente firmó la reforma penal constitucional que semanas antes aprobó el Congreso. Bien, pues el artículo 19 transitorio de esa reforma dice que —como lo recordamos en el Itinerario Político del 19 y 21 de agosto— dos meses después de la entrada en vigor del decreto —19 de agosto— “se creará una instancia de coordinación integrada por representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además del sector académico y la sociedad civil, así como de las conferencias de seguridad pública, procuración de justicia y de presidentes de tribunales, la cual contará con una secretaría técnica, que coadyuvará y apoyará a las autoridades locales y federales, cuando así lo soliciten”.

Bueno, todo el galimatías anterior y la designación del responsable de la ‘secretaría técnica’ confrontaron al presidente Calderón con los grupos de Beltrones, Gordillo y César Camacho, este último, padre de la reforma penal. La profesora Gordillo reclamó la desaparición del cargo de secretario ejecutivo del SNSP que ostentaba Campa, pero pedía que Campa fuera promovido como ‘secretario técnico’ del nuevo organismo. Pero todos, incluso el gabinete presidencial se opuso a la promoción de Campa, por eso la “salida decorosa” a Campa.

Pero también Camacho quería para sí, para el poderoso grupo del estado de México la ‘secretaría técnica’. Al cabo el mexiquense reclama la paternidad del chamaco, pero tampoco logró su objetivo. El gran ganón —luego de una campaña de golpeteo contra Calderón en los días previos— fue nada menos que Beltrones, a través de José Luis Santiago Vasconcelos, quien fue designado por el presidente Calderón ‘secretario técnico’ del órgano, ¿pero qué creen?

En otro de los lances de genialidad de los diputados y senadores de todos los partidos, en la reforma penal no se dice quién será el responsable de nombrar al ‘secretario técnico’. Es decir, el nombramiento de Santiago Vasconcelos puede ser impugnado, porque la Constitución no faculta al presidente Calderón para nombrarlo. Además de que el nombramiento fue a destiempo, según el mismo transitorio. ¡Y así quieren combatir el crimen!



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