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Negocios y libros
Jorge Pinto
El Universal

Viernes 15 de agosto de 2008



Hay numerosos libros que resaltan la enorme velocidad de transformación de un país relativamente pobre que en menos de 30 años se convierte en la tercera economía más rica en términos de PNB; la segunda, después de Japón en términos de reservas monetarias y en una de las dos principales fuentes de financiamiento y de importaciones de productos de Estados Unidos, lo cual ayuda a ese país a mantener bajas tasas de interés y de inflación.

Esta visión objetiva de la creciente importancia estratégica de China como aliado económico de EU contrasta con los libros de autores que favorecen el proteccionismo y una política exterior que apuntale el predominio estadounidense. En esa línea varios libros minimizan los cambios en China, destacan la pobreza, la contaminación, los derechos humanos y el régimen político unipartidario y a la vez exageran el riesgo del surgimiento de una potencia económica y militar que desafíe a Estados Unidos. Dentro de este perfil destaca Fleeced el más reciente libro de Dick Morris, ex asesor político de Bill Clinton, que contiene un capítulo dedicado a presentar a China como un peligro para la economía y la cultura estadounidense, responsabilizando a ese país por la pérdida de empleos y la desaparición de industrias. Otro libro que sigue la misma tendencia es The Coming China Wars, de Peter Navarro, cuyo contenido está cargado de prejuicios e ideología aislacionista y como lo anticipa el título presenta una visión pesimista del rol internacional de China.

Afortunadamente se han publicado libros con una visión más objetiva de la realidad económica China y su relación con el mundo. Entre los más recientes está The Post-American World, de Fareed Zakaria, columnista de la revista Newsweek y autor de El Futuro de la Libertad. Su reciente libro habla de un nuevo arreglo internacional, en el que la creciente influencia estratégica de China y países como India no necesariamente debilita a EU, como pretenden los ideólogos mencionados, sino que al “igualarlo”, apoyan la construcción de una mundo más interdependiente en donde la riqueza crece y la prosperidad está más difundida, como de hecho ha venido ocurriendo. Zakaria presenta un interesante cuadro describiendo esa profunda transformación del mundo en los últimos 25 años, proceso en el que China ha jugado un papel preponderante.

Para muchos analistas las olimpiadas representan una oportunidad para que la clase dirigente china muestre el enorme progreso económico y social registrado en ese país y a la vez un riesgo de exponer ante el mundo las deficiencias y enormes contradicciones de una sociedad en rápida transformación.

A diferencia de Rusia, en donde la acopio de riqueza en buena medida se basa en petróleo y recursos naturales, las enormes reservas acumuladas por China son resultado del trabajo humano y de una muy eficiente y moderna infraestructura productiva. Asimismo, la apertura económica en China ha permitido el desarrollo de una clase empresarial relativamente independiente y diversificadaza. Richard Florida muestra en su libro The Fight of the Creative Class cómo la competitividad internacional de China y las oportunidades de desarrollo profesional han provocado la repatriación de talento chino residente en EU y Europa.

Otro elemento de la nueva sociedad china que se reconoce poco es la independencia e importancia de sus nuevos artistas que crean y difunden con gran éxito sus obras en China y en el mercado internacional. En ellas, en muchos casos se critica la terrible revolución cultural de los 60. Otro ingrediente que estuvo presente en la inolvidable inauguración de los Juegos es el redescubrimiento del pasado milenario de ese país, que fue ocultado por el viejo régimen socialista y que hoy los nuevos dirigentes y la sociedad reconocen como un valioso patrimonio.

Para la revista The Economist, las Olimpiadas en Beijing celebran haber alcanzado la categoría de potencia internacional, como ocurrió en Tokio en los juegos de 1964. Sin embargo, para que consolide esa calidad de potencia, el Partido Comunista tendrá que acelerar la modernización del sistema político para apoyar la exitosa transición de una economía socialista a una de mercado.

IIRichard Florida “The Fight of the Creative Class: Why America is Losing the Global Competition for Talent… and What we can do to Win Prosperity Back”. Harper Business, 2004

II Dick Morris y Eileen McGann “Fleeced: How Barack Obama, Media Mockery of Terrorist Threats, Liberals Who Want to Kill Talk Radio, the Do-Nothing Congress, Companies... Are Scamming Us ... and What to Do About It”. Harper. junio de 2008

IIPeter Navarro “The Coming China Wars: Where They Will Be Fought and How They Can Be Won”. FTPress, 2008

II Fareed Zakaria “The Post-American World”. Current Affairs, 2008



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