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| Historias de reportero |
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Carlos Loret de Mola
El Universal Martes 15 de julio de 2008 |
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El ombudsman del DF, Emilio Álvarez Icaza, quiere ser presidente de la CNDH cuando el próximo año se vaya José Luis Soberanes. El nombramiento lo determina el Senado, por tanto, en una negociación partidista. Tras la presentación de su informe sobre el caso New’s Divine, Álvarez Icaza tendrá en Marcelo Ebrard a su principal promotor y será la carta fuerte del grueso del PRD.
Ebrard parecía entrampado y el ombudsman le apuntó un camino hacia la luz, en donde la repartición de costos fue pareja: una tribu puso la cabeza de Chíguil, otra la de Joel; Ebrard despidió a su abogado de confianza y las mafias cedieron mandos medios. La perinola de Álvarez Icaza marcó a los perredistas “todos ponen”, y luego todos tranquilos.
No ha sido Álvarez Icaza un ombudsman incómodo para el gobierno marcelista. El lucidor informe New’s Divine lo hizo mientras se reunía con inusual frecuencia y cordialidad con el jefe del GDF que estaba bajo su escrutinio. Y desde antes se le ha visto más ocupado en defender el aborto y los matrimonios gay —temas tradicionales para la izquierda—, que en denunciar las irregularidades en los reclusorios y la procuración de justicia.
Volverse portavoz de esos temas de izquierda le habían distanciado del PAN. Algo habrán cambiado las cosas tras el New’s Divine: un informe que obliga a renunciar a dos de los tres más importantes miembros del gabinete del gobierno al que se oponen no es poco saldo político. Fue un “dulcecito” de Álvarez Icaza para el panismo. Fue otra banda de la misma carambola de Emilio.
Como el PRI no es de izquierda ni de derecha, sino de lo que vaya necesitando, siempre hay quid pro quo.
Si por esa ruta se mantiene, el ombudsman del DF llegará como nombre fuerte a noviembre de 2009, cuando se cabildee al sucesor de Soberanes. El nuevo titular de la CNDH va a ser negociado simultáneamente con dos asientos de ministro en la Corte y uno de consejero en la Judicatura Federal.
El Congreso nos ha acostumbrado a que cuando hay varias sillas que ocupar, se las reparten entre ellos. Concederle la CNDH a Álvarez Icaza sería un guiño al PRD a cambio de que apoye a los propuestos por PAN y PRI para el Poder Judicial, y así todos contentos y todos unánimes. En esta carretera tendrá como aliados a ONG con las que comparte dinero e ideología, comisiones estatales de Derechos Humanos y hasta la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Y en contra, al saliente Soberanes y a López Obrador, que lo detestó siempre y que ahora que es el favorito de Ebrard lo va a detestar más. El pleito está cantado hace tiempo. A ver quién gana el pulsito… y a ver quién sale al final con los beneficios.
Al ingeniero se lo dijo desde el principio; al abogado, un día antes. |
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