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Campos Elíseos
Katia D Artigues
El Universal

Domingo 29 de junio de 2008



Tito Vasconcelos está sentado en el lobby del Centro Cultural Contempo, la última creación de Cabaré Tito, rodeado de un grupo de jóvenes actores. Terminan la sesión de la clase de eso… de cabaret. Sobre las mesas laterales hay periódicos. Sobre todo La Jornada. Un Milenio por ahí. Hablan sobre la tragedia del New’s Divine porque harán un espectáculo al respecto y crean sus personajes.

¿Humor de la tragedia? Sí, por qué no. Aunque no se burlarán de las víctimas, quizá sí de las autoridades y sus reacciones. Un título tentativo es “Los 19 errores”. Lo presentarán en agosto.

Caminamos sobre la calle de Londres hacia el restaurante Bellinghausen y es saludado como el personaje que es por la calle. Plena Zona Rosa, donde vive y trabaja. Pasan un par de chavos que no saben quién es él, tomados de la mano; es, al menos aquí, una imagen natural.

Vasconcelos, quien nació en Oaxaca, cumple mañana 57 años. De éstos, 30 los ha dedicado a ser activista en pro de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual y Transgénero, LGBT en corto.

Hoy porta una camisa amarilla ligera. Tiene ojos verdes centellantes y una risa contagiosa y divertida. Pide una sopa de verduras con pollo y arroz, pulpos a la gallega y una Negra Modelo.

Su propia salida del clóset fue espectacular. En un acto parteaguas y con sentido histórico. Lo hizo nada menos que en la puesta en escena, en 1980, de Y sin embargo se mueven, de José Antonio Alcaraz, la primera obra con temática gay de México. Fue ahí cuando su familia, por las críticas de los periódicos, se enteró de su preferencia sexual.

Se sabe un icono, pero lamenta que haya pocos nuevos activistas jóvenes.

—No dudo que los haya, pero no los veo. Y es porque las dinosaurias no lo permitimos. Incluyéndome. ¡Soy súper dinosauria! Empezamos desde chiquitas. Siempre abrimos la convocatoria a la organización de la Marcha del Orgullo LGBT, pero acabamos haciéndolo una docena de personas a lo mucho.

Políticos y la traición del PRD

No resisto preguntar. ¿Hay políticos que son actores de cabaret sin saberlo? Él se ríe y contesta:

—Yo ni me angustio por escribir un guión de cabaret. Abres el periódico y está el sketch inmejorable. ¿Cómo puedes hacer una caracterización más ridícula que el rostro de la maestra Elba Esther? Yo digo que es tonta porque si Roberto Madrazo dijo que era una mujer con dos caras, ¿por qué sale con la más fea?

Pero, ¿hay personajes de izquierda?

—No tienen sentido del humor los de la izquierda. No puede uno ser crítico, se vuelve automáticamente culero. Es con Dios o con el Diablo. Te dicen que te desviaste… yo ya era ‘desviadito’— dice sonriente.

Históricamente la comunidad LGBT vota por la izquierda. Lo siguen haciendo, pero Tito dice que se sienten traicionados por el PRD. Andrés Manuel López Obrador, en campaña por el DF, les prometió una Ley de Sociedades en Convivencia y no cumplió. Jamás se volvió a reunir con ellos y la ley no pasó en su gobierno.

También no está de acuerdo con el actual equipo cercano del “presidente legítimo”, un título penoso, dice, pero que tiene derecho a usar. No le gusta que esté rodeado de “indeseables” como Manuel Camacho Solís y Socorro Díaz.

—No pudieron demostrar el fraude del 2006. ¡Y que todavía no podamos saber a estas alturas quién ganó la presidencia del PRD! Ellos están impugnando una elección fraudulenta y quiúbole con su elección particular. No me cuadra, me da mucha tristeza. Sé que la política es el arte de comer caca sin hacer gestos, pero hay límites. Se están matando entre todos y seguimos manteniendo al sistema político mexicano con nuestros impuestos.

La opción fue entonces, de manera natural, Alternativa. Patricia Mercado fue la única que se reunió con ell@s. Luego vino el pleito con Alberto Begné: “tristísimo”. Él dice que no se siente representado por partido alguno. Punto.

La cárcel

El 25 de abril, a la salida del Centro Contempo, Tito fue detenido por agentes de la Procuraduría de Justicia del DF. Durante días no se supo por qué. Se le mantuvo incomunicado y recluido hasta que cinco días después fue liberado.

Las acusaciones —primero corrupción de menores y prostitución infantil; luego, a 20 minutos de ser detenido, violación— hechas por el editor de la revista Ser Gay, Julio Román, fueron desechadas. No hubo pruebas. Durante su detención agradece la intermediación de Emilio Álvarez Icaza, quien considera que fue su “ángel guardián”.

Su caso provocó una conmoción en el mundo LGBT. Incluso el diputado David Sánchez Camacho afirmó que había sido detenido por razones políticas: sus críticas al gobierno de Marcelo Ebrard y el PRD en su elección interna en su más reciente espectáculo: La pasión según Jesús. Le pregunto a Tito si cree esto:

—Yo quiero creer que no. Que fue la malevolencia de este tipo. Pero… no lo sé.

Él más bien se inclina a pensar que la acusación —absolutamente falsa, asegura— fue provocada por envidia:

—La historia viene de mucho atrás. Cinco años, al menos. Hubo chantajes porque decidimos quitarle publicidad…

Anuncia que le hará al menos una contrademanda por falsedad de declaraciones. El desahogo de pruebas es en dos semanas.

David Rangel, una sociedad de convivencia

Tito usa una alianza matrimonial en su dedo anular izquierdo. Simboliza su sociedad de convivencia con David Rangel, su socio, con quien tiene una relación de 14 años.

Pero la historia de su amor es francamente diferente: decidieron ‘convivenciarse’ cuando ya no eran amantes. No viven juntos y cada quien tiene sus “novios”. A veces hasta salen juntos con sus parejas del momento.

—Nosotros nos comprometimos, porque nos amamos de verdad, a cuidarnos el uno al otro. María Rojo me dice: “¿En serio le hicieron así? Ay, qué padre”. David es el mejor hombre que he conocido en mi vida. Él tenía 21 años cuando lo conocí y siempre tuvo un proyecto de vida. Yo siempre he tenido amantes o parejas jóvenes. Les llevo 10, 15, 20 años, pero son inteligentes…

Pero, ¿no hay celos? Tito rechaza la pregunta con una mueca y una mano con desdén.

—Los celos no sirven para nada. No tenemos un mutuo arrendamiento de genitales. ¿Para qué si la esclavitud se abolió en 1810?

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