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Hacen ´huevos´ para toda la familia
Julio Alejandro Quijano
El Universal

Martes 18 de abril de 2006



¿Será posible evitar el doble sentido al hablar sobre el estreno de Una película de huevos? Para empezar, estos huevos no tienen mamá. Tienen, en cambio cuatro padres: los hermanos Rodolfo y Gabriel Riva Palacio, así como su papá, el empresario Carlos Zepeda.

Al mismo Rodolfo se le revuelven los chistes sin querer: "Al principio fue muy difícil que la gente nos aceptara. En el sitio de internet recibíamos muchos mensajes de padres furibundos que decían: ´Mi hijo está viendo sus cochinadas´. Pero con el tiempo mis huevitos le gustaron a la gente". Y se bota de la risa.

Es posible que esta última frase no le cause risa ni enojo a ciertas personas. Entonces RTC habrá tenido razón al clasificarla como una cinta para niños. O como dice uno de los huevopersonajes cuando le preguntan si la cinta tiene chistes de doble sentido: "Depende, si los entiendes, sí tiene; o sea, niños índigo, de alto potencial".

Más serio, Rodolfo Riva Palacio explica: "Evidentemente somos responsables y en cine no podríamos hacer una película grotesca con sketches pelados porque el papá iba a sacar al niño a media función. Pero también somos responsables con nuestro público adolescente; no perdemos irreverencia, le damos un giro".

En total, los huevitos recibieron 13 tratamientos. Es decir, el guión se reescribió 13 veces: "Por ahí del séptimo nos había quedado un guión repleto de chistes políticos, pero decidimos borrarlo, por riesgoso. Habrían ocurrido cosas que hicieran ver a los huevitos desfasados del presente político".

En cambio, en el guión final quedó una película de aventuras. Pero también un huevo que se llama lagartijo y tiene delirio de persecución. Cualquier parecido con El Peje es un chiste que quedó de aquel séptimo tratamiento.

Tardaron cuatro años en terminar la cinta ¿Será un mal chiste preguntarle a Rodolfo si eso significa que la película les costó un huevo? El guionista responde: "Nos costó todos. Ha sido producto de un trabajo de equipo. Yo soy el guionista pero mi hermano es el dibujante, él inventó la figura del huevito. La cinta requirió de 70 animadores y la dirigimos entre mi hermano y yo".

-¿De dónde sacaste 70 animadores en México?

-No hay. Por lo menos no los había hace cuatro años, porque no hay escuela, no hay estudios. Entonces los buscamos debajo de las piedras. Para ser honestos, tuvimos que contratar argentinos.

-Hay un capítulo de ´Los Simpson´ en el que le preguntan a Matt Groening cómo tiene tiempo de escribir y dirigir los 22 capítulos de una temporada. Por respuesta, Groening aparece con una botella de whisky y disparando una pistola hacia la cámara ¿Has quedado un poco neurótico luego de la cinta?

-De hecho nos la entregaron apenas la semana pasada. Un día que llegué a mi casa, un viernes, mi esposa me dijo ´Vamos a bailar´ Yo dije ¡claro, sólo me cambió de ropa! y en ese momento me colapsé. Mi esposa me fue a dejar en la cama y así amanecí el sábado.

-La brecha tecnología entre la animación de Pixar, por ejemplo, y la de tus huevitos (por favor, nadie se ría) ¿perjudica a la película?

-La diferencia es importante. Nosotros lanzamos en internet la animación 2-D con 12 cuadros por segundo, es decir, muy básica. Al pasar a cine requerimos de mejor calidad pero no queríamos ir a 3-D, porque es otro concepto. La mejor calidad en 2-D son 24 cuadros por segundo y eso hicimos. Fue un ejército de 70 animadores haciendo 2.5 millones de dibujos.



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