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| Los horrores del IMSS |
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Laura Elena Herrejón
El Universal Lunes 06 de julio de 2009 |
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Uno de los principales problemas del sector salud es la pésima atención que brindan al usuario el personal administrativo y, lo que es peor, el área de enfermería.
Efectuar cualquier trámite implica perder horas, así como aguantar malas caras y modos, pero ni hablar, la situación económica no dá para irse a un hospital privado, por lo que hay que “apechugar”, pasar por tontos y jugar al “si señor, lo que usted diga señor” para no sufrir represalias en la atención que se nos brinde. Eso tuvo que hacer una amiga, que hace unos meses requirió de una operación de vértebras cervicales. Entregar sus documentos implicó toda una mañana y ver como el personal encargado de atenderla chacoteaba y se tomaba su cafecito mientras ella esperaba. Cuando se atrevió a preguntar sobre su asunto el encargado fue tajante: “¿qué le dije, que se siente y espere no?, entonces ¡siéntese!” Fue turnada al hospital Magdalena de las Salinas, pero cuando el médico que la atendió le dijo que la operación NO le iba a quitar los dolores y que sin embargo implicaba la posibilidad de perder la voz o quedarse paralítica, ella optó por otra opción. Con ayuda de un amigo llegó al Hospital de Traumatología en Lomas Verdes en donde recibió un mejor trato del médico, cosa que la animó. Ingresó 2 días antes de la operación, sin que le hubieran efectuado ningún estudio en este tiempo, y permaneció 2 días después de haber sido intervenida. En TODO este tiempo NUNCA probó alimento, sólo suero. Estuvo en el 4º piso y para su mala suerte el baño estaba tapado. Al reportarlo le contestaron “que así llevaba mucho tiempo”, por lo que ella tuvo que conseguir Drano y un destapacaños de su casa. Cuando tuvo que usar el “cómodo” se dio cuenta del amontonamiento y suciedad en la que estaban por lo que también solicito a su casa un desinfectante. Con impotencia y tristeza vio como las otras pacientes llamaban a las enfermeras sin ser atendidas. El “señorita, señorita, señorita”, resonaba hasta que les ganaba la orina en los colchones por demás hundidos por el uso. Dos de ellas vomitaron y pasaron 2 HORAS antes de ser limpiadas por el personal de enfermería. Una de ellas llegó con fractura de cadera y descalabro y las enfermeras ni siquiera se tomaron la molestia de limpiarle la herida de la cabeza. ¿Este es el servicio que nos merecemos los mexicanos? herrejon2006@hotmail.com |
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