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Los años me están cayendo bien: Luis Miguel
Roberto G. Castañeda
El Universal
Ciudad de México
Miércoles 10 de noviembre de 2004

El Sol reconoce que descuida su espíritu y que a pesar de que es feliz `a ratos`, dedica más tiempo a su carrera; tratará de alimentar su alma

Ante una cascada de preguntas complacientes, durante la presentación de su nuevo disco en el Museo Nacional de Arte, Luis Miguel lució amable y predecible. Entre lo más rescatable, declaró que es "una persona feliz, a ratos, pero muy feliz; aunque he descuidado mi lado espiritual".

Frente a 300 invitados, entre ellos prensa nacional y extranjera que atestiguó el lanzamiento de México en la piel y la premier del video "El viajero", Luis Miguel detalló que "mi lado espiritual es el más descuidado de todos. He estado más concentrado en mi carrera y en lo emocional, pero en un futuro trataré de alimentar más mi espíritu".

En punto de las 20:17 horas, el cantante apareció en el patio central del Munal, luego de que Jacobo Zabludovsky hiciera la presentación: "Este disco es una afortunada aportación a la música mexicana. Luis Miguel está haciendo al mundo un obsequio en charola de plata. Y este regalo tiene una envoltura de lujo, que es la voz de Luis Miguel".

Un tributo a México

Arropado por los piropos de reporteras, aunque vestido de impecable traje negro y corbata de puntitos blancos, el intérprete añadió que "este álbum es un tributo a México, la intención es rescatar del olvido algunas canciones que merecen ser escuchadas por los jóvenes. Yo nací y crecí escuchando mariachi, boleros, así que interpretarlas es evocar distintas etapas de mi vida".

"Es un disco de ayer, ahora y para el futuro. Es un disco clásico."

Ante el menor asomo de crítica, atajó contundente: "Mi música puede ser todo, menos fría; tiene muchas cosas que llegan al corazón de la gente. A lo mejor tienes los oídos fríos, porque mi música es calientita", respondió a un reportero que le sugirió que si su espíritu limitado podría transmitir frialdad.

Alguien le preguntó por sus tres mujeres más importantes, entre ellas su madre y su hija Michelle, a lo que contestó: "De mi vida privada no hablo. Este evento no es para aclarar mentiras ni verdades, sino para hablar del disco. Dejemos las cosas personales, como eso, como personales".

Le gusta lo tradicional

Asimismo, justificó su inclinación por los clásicos: "Yo grabaría canciones nuevas, pero me cuesta trabajo entender muchas cosas en la actualidad. Lo que pasa es que soy más tradicional y me gustan las canciones de antes".

Acerca de sus temores por envejecer, se mostró simpático, lo que provocó silbidos de admiración: "Los años me están cayendo muy bien, pues me siento mejor que hace una década. Las experiencias me han dado madurez y vivo con gran intensidad; así que soy feliz, a ratos, pero soy muy feliz".

Evita temas negativos

Tras definirse como un optimista, se negó a hablar del lado oscuro de México: "Me considero una persona que puede hacer algo bonito por este país. Sobre cosas negativas nos podemos pasar hablando dos días, pero mejor concentrémonos en ser mejores personas, porque así beneficiaremos a nuestra familia, al país y al mundo".

Sin perder la sonrisa, Luis Miguel evidenció un lenguaje limitado, sonó muy repetitivo e incluso se reservó el derecho de decir el nombre de sus libros o filmes preferidos



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