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Libra “guerra” contra banco en México
FRANCISCO GÓMEZ
El Universal

Martes 30 de diciembre de 2008

El presunto robo de 35 mdp en joyas de una cajas de seguridad de la institución, motivó que Kamal Boughader amedrentara a funcionarios de esa firma

francisco.gómez@eluniversal.com.mx 

Kamal Boughader Mucharrafille pasó de ser un combatiente extremista en Líbano a presunto terrorista en la ciudad de México. Por lo menos eso es lo que dice la acusación que hay en su contra ante la Procuraduría General de la República (PGR), lo mismo que su historial que conduce de la llamada “guerra santa” en la que participó con el grupo Drusso contra Israel, hasta su detención por agentes de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

Experto en armas de guerra, incluido el manejo de tanques, Kamal está bajo investigación por amenazar con “destrozar” una sucursal y atacar a directivos de Scotiabank Inverlat, comenzando por aquellos de origen judío.

 

Hermano de Salim Boughader Mucharrafille, considerado el mayor traficante de indocumentados de Medio Oriente hacia Estados Unidos pasando por México, Kamal es también el sospechoso de ataques a cinco bancos de la misma firma.

 

El motivo que lo llevó a declarar esta “guerra” contra la institución bancaria fue el presunto robo de joyas por 35 millones de pesos que sufrió de una caja de seguridad contratada en ese banco. El posterior supuesto suicidio de su novia por ese motivo y lo que él llamó “falta de respeto y ética profesional” del banco al no contestar al ultimátum de 48 horas que les dio antes de iniciar ataques mayores, incluso a bazucazos con misiles Kashoa, según el expediente PGR/SIEDO/UEITA/130/2008, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL como parte de una investigación y que no se trata de una filtración.

 

 

 

 

“Continuaré con esta lucha hasta el final, ya que la razón y yo somos mayoría contra cualquiera”, advirtió Kamal ante fiscales federales. Descrito en informes contenidos dentro del expediente de la PGR como “muy agresivo”, “irritable”, “amenazador” y que se le ha visto con gente armada, este hombre de origen libanés suavizó sus amenazas contra el banco al señalar que efectivamente “iba a destrozar” una sucursal bancaria, pero que sólo dañaría muebles de una oficina.

 

Ante fiscales federales responsabilizó al banco del presunto suicidio de su novia, Karla Sixtos, y los daños que se le han generado por la supuesta desaparición de joyas con valor por 35 millones de pesos de la caja de seguridad 144 de la sucursal, ubicada en la colonia Álamos Xola, en la ciudad de México. Las piedras preciosas que presuntamente fueron robadas eran un regalo que había hecho a su pareja y quien al enterarse del hecho entró, según Kamal, en una depresión que la llevó a ingerir una pastilla de cianuro.

 

Pero los representantes de la institución aseguraron que el ex combatiente en Líbano no presentó prueba alguna de que fuera propietario de esas joyas, ni mucho menos, de que tales joyas hubieran sido depositadas en la citada caja.

 

Las amenazas

 

La mañana del martes 21 de octubre entraron en contacto representantes de Scotiabank Inverlat y de Kamal. Uno de los abogados del banco, David Héctor Piñón Pélaez, y el dueño de espacios para espectaculares, Alejandro Torres Nogal, con quien Kamal había colocado anuncios denunciando el supuesto robo de joyas de su caja de seguridad, pactaron un encuentro entre el ex combatiente libanés y los apoderados de la institución bancaria.

 

A la cita, dos días después, en un restaurante de Xola, llegó retrasado una hora Kamal con otro hombre que se sentó en otra mesa, justo detrás de donde estaban los funcionarios del banco. Ahí, dijo ser vendedor de joyas por internet, y ser el afectado por el robo de su caja de seguridad y de la cual se hurtaron piedras preciosas y solicitaba su devolución. Habló de la muerte de su novia y al final dio un plazo de 48 horas para que se le pagara lo hurtado que calculó en 35 millones de pesos.

 

Se le explicó que debía hacer un trámite de reclamación, presentar una queja y que quienes acudieron a la cita no podían decidir. Kamal respondió que luego que se le pagara podría hacer cualquier trámite, y advirtió que en caso de no pagarle, cambiaría la táctica:

 

“Destrozaré una sucursal que escogeré al azar sin importar si hay o no gente, lanzaré unos bazucazos al edificio corporativo de Scotiabank Inverlat de Montes Urales, y también iré en contra de directivos y familiares del banco, iniciando con los que sean judíos y de quienes ya tengo datos”, presuntamente amenazó. Para probar que hablaba en serio llamó a su acompañante y le pidió unas fotos. Eran, según funcionarios de la institución bancaria, cuatro o cinco fotos donde aparecía Kamal hincado con una bazuca al hombro y, en otra, portando un arma larga y cartuchera.

 

Justo en ese momento otro funcionario bancario, Eddie Consuegra Reyes, preguntó a Kamal que el fin de semana anterior fue balaceada una sucursal de ScotiaBank Inverlat. “Si se trata de la sucursal de Polanco, yo fui”, dijo supuestamente el libanés. Y es que el 17 y 18 de octubre pasados fueron balaceadas las sucursales Polanco, Lomas Palmas Centro Médico, y fueron rotos con piedras los cristales de otras cuatro: las de Mundo E, Xochimilco, Balboa Portales y Alta Tensión.

 

Al final de la reunión, se le dijo a Kamal que se informaría a los directivos de su petición y ultimátum. Pero no hubo respuesta y 48 horas después, Kamal volvió a comunicarse para decir que “es una falta de respeto y ética profesional que no se me conteste, les doy un ultimátum de dos horas para que digan si van a pagarme o no. Si no hay respuesta entenderé que es un no y empezaré a actuar”.

 

La declaración de guerra

 

No hubo respuesta para Kamal. Y la advertencia fue hecha: “Desgraciadamente se atraviesa el fin de semana y no haré nada, pero el lunes tú y tus compañeros no vayan a trabajar”. Ese mismo día, la PGR recibió la denuncia en contra del autor de la amenaza. El caso fue turnado a la SIEDO y de inmediato se preparó un operativo para evitar cualquier riesgo de ataque contra el banco y tan sólo unas horas después agentes federales lo ubicaron.

 

Esperaron a que saliera de su residencia de Lomas de Tecamachalco, Naucalpan, estado de México, a bordo de un vehículo BMW, color gris y placas 895-TNM del Distrito Federal. Con él iban varias personas más, cuando fue obligado a detenerse para notificarle que había en su contra una orden de localización y presentación. No opuso resistencia alguna, como tampoco sus acompañantes Jorge Pérez Saavedra, Eduardo González y Devora “N”, cuando fue trasladado a la SIEDO.

 

Kamal no titubeó. Aceptó que amenazó y mostró las fotos de él en Líbano, pero aclaró: “Cuando yo me refería a destrozar era que levantaría un escritorio y dañaría los muebles de una oficina. Efectivamente, les enseñé fotos pero éstas fueron tomadas en Líbano. Viví en un país en guerra y por eso fue que me tomaron las fotografías que les enseñé, incluso tengo videos de hombres bomba, pero todo esto fue cuando combatí en Líbano dentro del grupo conocido como Druce o Drusso”.

 

Ahí —agregó— aprendí el manejo de armas de fuego sofisticadas, incluso el manejo de tanques de guerra. Ya bajo arraigo, explicó que el problema con el banco es porque le deben y no por otra situación, además de hacerlos responsables de los daños generados por ese robo, como es el suicidio de su novia y la contratación de espectaculares, “lucha en la que continuaré hasta el final, ya que la razón y yo somos mayoría contra cualquiera”.

 

 

 

 



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