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Indagan red de narcoplazas
Francisco Gómez
El Universal

Jueves 20 de noviembre de 2008

Operación Limpieza apunta hacia José Antonio Cueto López, hoy prófugo

francisco.gómez@eluniversal.com.mx

Las indagaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) contra los ex directores de la Interpol-México Rodolfo de la Guardia y Ricardo Gutiérrez Vargas buscan esclarecer una presunta colocación de agentes en aeropuertos y en grupos especiales para que operaran en favor de los intereses del cártel de los hermanos Beltrán Leyva.

Las investigaciones de la fiscalía antimafia de México en la llamada Operación Limpieza, iniciada contra funcionarios de la SIEDO que al parecer servían a los Beltrán Leyva, los vinculan con con otro ex funcionario de la PGR: José Antonio Cueto López, quien ahora está prófugo y es considerado una de las piezas claves de la infiltración que logró el grupo criminal en la SIEDO y en la Interpol-México, según el expediente PGR/SIEDO/UEIDCS/241/2008.

Incluso, el testigo protegido Felipe, quien trabajó para los hermanos Beltrán Leyva y se infiltró la embajada de Estados Unidos, fue uno de los presuntos “apadrinados” por los ex funcionarios de Interpol-México, que fue colocado en la oficina de la policía internacional en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde dejó pasar cargamentos de droga y pasajeros “sospechosos”.

Pieza clave

Fue Cueto López quien operó los contactos para que presuntamente los ex funcionarios de Interpol-México y que están ahora arraigados por sus supuestos nexos con el citado grupo criminal pudieran decidir dónde y quién fuera colocado en cada lugar donde tenía oficinas la corporación policiaca internacional.

De acuerdo con las investigaciones que llevaron a la captura y arraigo de Rodolfo de la Guardia y Ricardo Gutiérrez Vargas, en 2004, luego de haber ingresado a la Interpol-México, el testigo protegido Felipe acudió a la asamblea mundial de la corporación policiaca en Cancún, México, y ahí presenció como “los jefes regionales trataban muy bien a Cueto López, le hacían muchas distinciones, con mucho respeto”.

Ese mismo año, luego de regresar de la asamblea, en la que Felipe estrechó sus nexos con Cueto López, fue asignado “como encargado de la oficina de Interpol-México” en el AICM por recomendación de Cueto López al director de la Interpol-México, el mismo que semanas después lo llevó a comer con una persona identificada como Campana, en el restaurante Cúcara Mácara del aeropuerto, y le propusieron que a cambio de dinero “entretuviera a su gente en su oficina cuando se le indicara”.

Así era como presuntamente se infiltraba el grupo criminal en las áreas sensibles de la seguridad en México.



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