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Su legado: luchar hasta el final
Cinthya Sánchez y Ruth Rodríguez
El Universal

Miércoles 19 de noviembre de 2008

La víctima fatal número 15 del avionazo, Josefina Núñez, murió tras sufrir 15 días quemaduras en 40% del cuerpo

cinthya.sanchez@eluniversal.com.mxruth.rodriguez@eluniversal.com.mx

Le tocó el sitio número 15 en la lista. Murió 15 días después del avionazo del 4 de noviembre. Pero Josefina Núñez no sólo es la víctima número 15 de aquella tragedia.

Trabajó por 20 años para la inmobiliaria Sánchez Navarro, con oficinas en Monte Pelvoux. Ahí fue secretaria de Víctor Altamirano, su héroe de 85 años, quien la rescató del automóvil donde viajaban la noche en que fueron alcanzados por las llamas.

Gracias a Víctor, Josefina, de 44 años, pudo dejar una última lección a sus dos hijos de 22 y 24 años de edad: “Luchar hasta el final”. La esperanza nunca murió, a pesar de las heridas, del dolor del cuerpo, de la piel hinchada, de los 20 litros de agua de los que Josefina dependía para hidratarse a diario.

Su último día de vida lo pasó mirando televisión; la había pedido desde hace varios días, pero se la consiguieron el último. Fue madre soltera, pero no sólo de sus hijos Gregorio y Natalia, sino de todos sus sobrinos, pues siempre era muy amorosa con toda la familia.

Tenía otra característica que la distinguía: la vanidad. Todos los días pedía oler rico y que le cambiaran la frasada por otra limpia en el Hospital Rubén Leñero, donde pasó los últimos 15 días de vida luchando contra el dolor que le ocasionaban las quemaduras en 40% de su cuerpo.

Murió dormida, después de media noche. Sólo les dijo a sus dos hijos y a su hermana que estaba cansada. Su respiración se debilitó hasta desaparecer.

El reporte médico de la Secretaría de Salud indica que falleció por una descompensación pulmonar. Natalia, su hija de 22 años, que no se movió del hospital ni de día ni de noche, lo resume como una ayuda de Dios que le quitó el dolor a su mamá.

 

Natalia le concedió favores de vanidad hasta el final: a la funeraria —cuyo costo cubrió la Secretaría de Gobernación— llevó un vestido rosa y unas zapatillas plata para el último adiós a Josefina, la víctima que antes de partir esperó 15 días para dejar una última enseñanza a los suyos: Nunca darse por vencido.

Y nueve personas más que siguen hospitalizadas tampoco se rinden. El más grave es Rodrigo García, en el Hospital General Dr. Nicolás San Juan, en Toluca, estado de México. Patricia Gómez Picón, de 38 años de edad, tiene quemaduras en 20% de su cuerpo y lucha en el Hospital Metropolitano.

En el Hospital Rubén Leñero, Josefina dejó a su jefe de 85 años y a Edmundo Abarca de 45 años.

En el Hospital Español se encuentran Daniel Dray, de nacionalidad francesa y 44 años de edad, con quemaduras en 50% de su cuerpo, y Rodrigo Daniel Martínez Cruces, de 35 años de edad, con más de la mitad del cuerpo quemado. Amador Díaz Iván, de 34 años, con quemaduras en la cara y manos, está internado en el Hospital de Traumatología de Lomas Verdes.

Dos más, de origen extranjero fueron trasladados a hospitales de Estados Unidos. Al respecto, el secretario de Salud, José Angel Córdova, reconoció ayer que México no cuenta con un hospital especializado en atender a pacientes con quemaduras. Pero anunció la construcción de uno para 2009. Mientras, nueve heridos siguen su lucha con lo que hay.

 



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