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Suspiran Ebrard y Peña por 2012
Alberto Cuenca
El Universal

Miércoles 18 de junio de 2008

Marcelo Ebrard y Enrique Peña Nieto juntos y con sutiles alusiones suspiraron por su futuro político con miras a 2012, al que se sumó ilusionado Miguel Osorio Chong

alejandro.cuenca@eluniversal.com.mx

Marcelo Ebrard y Enrique Peña Nieto juntos y con sutiles alusiones suspiraron por su futuro político con miras a 2012, al que se sumó ilusionado Miguel Osorio Chong.

El jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, habló por sus colegas, por él mismo, y cuando lo hizo, en el salón donde se desarrollaba la conferencia imperó un silencio.

Soltó la frase a rajatabla. Sí, hay aspiraciones, aceptó, pero no habló en singular.

“Los que aquí estamos presentes tenemos diferentes trayectorias políticas, hay cosas a lo mejor en las que no estamos de acuerdo, tenemos nuestras aspiraciones cada cual, nada más que somos gobernantes, entonces no vamos a paralizar una obra o no vamos a dejar de hacer inversiones importantes por los motivos antes descritos”, confesó el mandatario capitalino.

Los otros presentes, los gobernadores del estado de México, Enrique Peña Nieto, y Miguel Osorio Chong, mandatario de Hidalgo, voltearon a mirarlo con semblante serio; al final y al cabo habían sido destapados por el jefe de Gobierno.

Ebrard acababa de suscribir un acuerdo para incorporar a Hidalgo en la coordinación metropolitana que ya existe para el valle de México. Habrá agenda común.

Municipios como Tepeji del Río, Pachuca, Tula y Tulancingo forman ya parte de la zona metropolitana y para festejarlo los gabinetes en pleno de las tres entidades estaban ahí, en el centro de exposiciones de Pachuca.

Después del acto protocolario siguió una conferencia. En el atril central se encontraba el anfitrión, Miguel Osorio, flanqueado por dos presidenciables.

Ebrard y Peña Nieto hacían suyo el micrófono y se volvían los protagonistas, al acusar que el gobierno federal no les ha entregado los recursos para empezar obras de carácter metropolitano.

Como en partido de tenis, Osorio Chong volteaba a uno y otro lado. Sólo atinaba a comentar que se deben poner por encima de los intereses de partidos los del propio gobierno que cada uno representa.

Lejos parecía quedar el discurso previo, durante el cual Miguel Osorio había dicho que ninguna entidad es más fuerte que la otra.

En los hechos el ambiente era político, campeando hacia lo preelectoral. No era para menos, pues Ebrard había subrayado la fuerza de las tres entidades y mostraba lo que parecía un suculento pastel.

El jefe de gobierno advertía que el DF, el estado de México e Hidalgo suman 100 de los 300 distritos electorales de todo el país.



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