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Ciudadanía está indecisa sobre la reforma a Pemex
Jorge Buendía y Javier Márquez
El Universal

Lunes 12 de mayo de 2008

La reforma de Petróleos Mexicanos divide opiniones entre la población. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Ipsos-Bimsa/EL UNIVERSAL, 29% de los mexicanos está a favor de la reforma que el Ejecutivo presentó al Congreso, en tanto 27% se manifestó en contra

La reforma de Petróleos Mexicanos divide opiniones entre la población. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Ipsos-Bimsa/EL UNIVERSAL, 29% de los mexicanos está a favor de la reforma que el Ejecutivo presentó al Congreso, en tanto 27% se manifestó en contra y un sector considerable de la población (44%) no tiene una posición definida al respecto.

Así pues, en términos generales, los juicios sobre la reforma de Pemex se caracterizan por un sector numeroso que no tiene opinión, y el resto que se encuentra dividido sobre su apoyo.

En esa misma línea, 31% asocia a la reforma con algo positivo; 28%, con algo negativo, y 25% con aspectos tanto positivos como negativos.

No obstante, los mexicanos mantienen una postura clara en el tema de la inversión privada. Sobre este punto, 42% cree que el gobierno debe ser el principal inversionista en Pemex, sólo 13% considera que la inversión debe provenir principalmente de los empresarios y 30% prefiere un esquema mixto para que la iniciativa privada participe en la paraestatal.

Para entender las opiniones sobre la iniciativa presidencial resulta indispensable analizar la percepción de quién gana y quién pierde con la reforma de Pemex. Los mexicanos perciben que quienes más se benefician de la reforma son el gobierno federal y los empresarios (68% cada uno), y en alguna medida los gobiernos estatales (56%). En cambio, los menos beneficiados son “las personas como usted” (32%) y “todos los mexicanos” (31%). A través de un análisis de conglomerados encontramos seis segmentos en la población definidos por estas percepciones. El primero (20%) se compone de personas que creen que la reforma energética beneficia a todos: mexicanos, empresarios y gobierno. Naturalmente, en este segmento predominan los panistas. Otro segmento (21%) comprende a quienes creen que no beneficia ni perjudica a nadie (priístas). El tercer segmento (17%) incluye a quienes piensan que la reforma beneficia a los empresarios y al gobierno, pero perjudica a los mexicanos (perredistas).

Uno de los mecanismos por los cuales las personas pueden verse afectadas en su vida cotidiana por la reforma energética es el precio de la gasolina. 45% de los encuestados cree que existiría un incremento en el precio del combustible si la reforma de Pemex se aprobara. A través de un análisis de regresión encontramos que pensar en precios bajos aumenta en 34% la probabilidad de estar a favor de la reforma: si un individuo cree que el precio de la gasolina aumenta con la reforma, la probabilidad de estar a favor es de tan sólo 20%, pero si cree que los precios disminuirán, la probabilidad sube a 54%.



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