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Tania intentaba subir de rango en narco
Francisco Gómez
El Universal

Miércoles 05 de marzo de 2008



francisco.gomez@eluniversal.com.mx

En el corazón del barrio de Tepito, Tania Vázquez Muñoz se sumó fugazmente a las filas del sicariato junto con El Capri, El Nazi, El Pipen, El Moscoy otros involucrados en el fallido atentado contra el jefe Pegaso de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

En la vecindad conocida como el 15 de Jesús Carranza, en la que Tania despachaba diariamente cocaína a través de una ventanilla, en un horario de 13:00 a 18:00 horas, se le contrató como sicaria, para poder subir un escalón más en el mundo del narcotráfico, al que pertenecían todos los involucrados en el caso.

A Tania no le bastaban los 200 pesos que Mario Bros, uno de los narcomenudistas ligados al cártel de Tepito, le pagaba diariamente por “despachar” piedra o dosis de cocaína por la ventanilla de una de las viviendas de la vecindad. Era, según sus propias declaraciones, poco dinero y mucho lo que se arriesgaba y por eso aceptó “el otro trabajo”.

Incluso, minutos antes del fallido ataque al jefe policiaco, cuando se encontraban en un restaurante cercano a las instalaciones de la SSP, los narcomenudistas del cártel de Tepito le ofrecieron más trabajos a Tania. “Óscar y Mauro nos dijeron a mí y al Pipen que si todo salía bien, después iba a ver unos jales mejores”.

Pero todo falló. Ahora el hilo de las investigaciones del pretendido ataque contra el jefe policiaco sacó a la luz las operaciones y poderío de los narcomenudistas del cártel de Tepito, que están ligados a El Patrón, el narcotraficante de Sinaloa señalado como el principal responsable del atentado que fracasó.

Las indagaciones y las declaraciones tanto de Tania y de Karla María de Monserrat González Gallegos, la Monse, a las que tuvo acceso EL UNIVERSAL, han permitido conocer el mundo del mercado de las drogas que opera desde ese barrio, donde Tania trabajaba para uno de los jefes del narcomenudeo llamado Mario Bros y que fue su paso previo antes de pretender ser sicaria.

De despachadora a fallida sicaria

Tania relató a los fiscales que hace tres años tuvo como vecina a una niña con retraso mental, quien se mudo a la vecindad el 15 de Jesús Carranza, en Tepito.

Hasta ahí ella la iba a visitar y fue que por eso “en la bola” conocí al Mario Bros, un hombre alto, trompudo y narizón, que me invitó a trabajar con él y su familia como “despachadora” de droga.

“Mi trabajo consistía en despachar por la ventanilla que da a un callejón contiguo de la vivienda, piedra o polvo a los clientes que llegaran a esa casa a comprar cocaína. También vendía café, que es como le llaman a la mariguana”, y mi horario de trabajo era de cinco horas”, declaró la mujer y quien resultó con quemaduras en la mitad del cuerpo al explotarle antes de tiempo la bomba a El Pipen.

El Mario Bros me dio, agregó, una báscula de gramaje, papeles y bolsas para poder despachar la droga ya sea en piedra, cocinada o en “crudo”, el costo por gramo era de 150 pesos, según la narración de Tania y quien explicó que al final de su jornada de trabajo: “Yo entregaba un reporte diario de las ventas realizadas”.

“Al entrar a trabajar con el Mario Bros éste me dio a escoger mi horario, ya que vende droga las 24 horas del día y los turnos que maneja son los siguientes: de las 8:00 a las 13:00 horas; de las 13:00 a las 18:00 horas y de las 6 a las 12 de la noche y de medianoche a las 8:00 horas”.

Tania se acomodó más en el horario intermedio, pero a lo que nunca se acomodó fue al pago: “Se me hacía muy poco por el riesgo que estaba corriendo”, concluyó.



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