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‘Napito’ funde a la siderurgia
RAFAEL RIVERA MILLÁN / CORRESPONSAL
El Universal

Domingo 17 de febrero de 2008

Con Napoleón Gómez Urrutia al frente del sindicato, las siderúrgicas de Lázaro Cárdenas, Michoacán, han sufrido desplome en su producción y cuantiosas pérdidas, derivadas de un mayor número de días en huelga, que han detonado, incluso, violentos enfrentamientos

LÁZARO CÁRDENAS, Mich.— Desde que llegó Napoleón Gómez Urrutia a dirigir el sindicato minero en 2001, las siderúrgicas que operan en este puerto michoacano, principalmente Sicartsa, registraron pérdidas que superan los 900 millones de dólares, con paros en los que dejaron de producir cerca de un millón 330 mil toneladas de acero líquido.

En esos siete años de Gómez Urrutia, sólo en la siderúrgica Lázaro Cárdenas Las Truchas (Sicartsa) se registraron al menos 265 días de huelga, en contraste con los 148 registados entre 1977 y 2000, cuando el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana era Napoleón Gómez Sada, padre del actual líder.

Entre diciembre de 2001 a febrero de 2006 hubo 120 días de paro en Sicartsa, entonces propiedad del Grupo Villacero de Monterrey, Nuevo León; empresa que en diciembre de 2006 fue adquirida por la firma india Arcelor Mittal.

El consorcio también es propietario de la que hasta 1991 se llamó Ispat Mexicana y actualmente Mittal Sttel, con sede en este puerto. Sin embargo, esos 120 días de inactividad no tuvieron nada que ver con cuestiones laborales, ya que fueron parte de las medidas de fuerza del sindicato para presionar a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para que reconociera de manera oficial a Gómez Urrutia, a quien sus detractores llaman Napito, como el máximo lider minero.

Según datos de la empresa, en esos 120 días de inactividad se dejaron de producir en Sicarta más de 600 mil toneladas de acero líquido, con pérdidas por 400 millones de dólares, sin contar los daños que durante el movimiento recibieron instalaciones y ve-hículos de la empresa.

Sin embargo, los daños más cuantiosos se dieron durante un paro de 145 días —entre abril y agosto de 2006—, en el que se dejaron de producir poco más de 725 mil toneladas de acero líquido, con valor en el mercado de unos 435 millones de dólares. En esa ocasión se incendiaron instalaciones de la empresa y al menos 80 vehículos.

El 20 de abril de 2006 poco más de 2 mil sindicalizados se enfrentaron a fuerzas federales que intentaron desalojarlos de las instalaciones de Sicartsa, con resultado de dos trabajadores muertos a balazos, lo que desencadenó la renuncia del secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Gabriel Jiménez, y la consignación del jefe operativo de la Policía Ministerial del estado, Jaime Liera.

Otros daños

En la empresa Mittal Steel, que junto con la ex Sicartsa integra el consorcio Arcelor Mittal Lázaro Cárdenas, los conflictos generados durante el liderazgo de Gómez Urrutia han sido menores, pero no menos importantes. Aunque el consorcio de capital indio no ha revelado datos de sus pérdidas, fuentes empresariales estiman que por lo menos fueron de 5 millones de dólares diarios, pues dejaron de producir 5 mil toneladas de acero cada 24 horas que los trabajadores de la sección 271 del sindicato minero dejaron de laborar.

En 2005, la sección 271 realizó una huelga de 45 días —del 1 de agosto al 15 de septiembre— por la revisión del contrato colectivo en Sicartsa y Mittal Steel, con pérdidas por 138 millones de dólares al dejar de producir 230 mil toneladas de acero líquido.

Además de los paros contínuos, los obreros de la sección 271 también realizaron numerosas movilizaciones que generaron daños a las siderúrgicas de Lázaro Cárdenas. Entre algunas de esas actividades se cuenta el bloqueo realizado entre el 13 y 17 de febrero del 2006 a la productora de varilla y alambrón de Arcelor Mittal Lázaro Cárdenas, en demanda de la revisión de un convenio de trabajadores al servicio de contratistas, lo que obligó a “embancar” —reducir de más de mil grados a 100 grados centígrados— el Horno Eréndira, el principal de la ex siderúrgica Sicartsa.

En diciembre de 2001, cuando la Secretaría del Trabajo se negó a otorgar la toma de nota (reconocimiento oficial) de Gómez Urrutia como dirigente nacional, la sección 271 bloqueó casi un mes las plantas.

Luego de que granaderos estatales intentaron desalojarlos, hubo un enfrentamiento con varios lesionados. También hubo un enfrentamiento entre mineros de bandos contrarios cuando un grupo encabezado por el ex delegado sindical en la región, Artemio Romero, se opuso al arribo de Gómez Urrutia y los afiliados a la sección 271 los repelieron reforzados con estudiantes universitarios, el Grupo Francisco Villa y campesinos de San Salvador Atenco. El resultado fue una zacapela que terminó con la quema de camiones del servicio de transporte de personal y vehículos de directivos de las empresas siderúrgicas.

El paro más reciente se dio a mediados de enero de 2008, en protesta por el desalojo de mineros, por parte de fuerzas federales, en la mina de cobre de Cananea, Sonora, propiedad de Grupo México.

El daño a empresas y obreros no sólo ha sido económico durante el liderazgo minero de Gómez Urrutia, también se aplicaron a sindicalistas disidentes el mayor número de sanciones, que incluyeron desde la pérdida de derechos sindicales por cinco años hasta la cancelación de contratos laborales. Entre los sancionados con la pérdida de sus derechos sindicales están Inocencio Reyes Alcocer, César Reyes Carvajal y Roberto Reyes Carvajal, quienes lucharon contra las empresas y autoridades laborales para que se reconociera el liderazgo de Gómez Urrutia en 2001.

En 2006, esos mismos dirigentes se opusieron a la continuación de Gómez Urrutia al frente del sindicato y apoyaron al secretario provisional Elías Hernández, de cuyo comité formaron parte Alcocer y César Reyes Carvajal.



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