![]() | Formato de impresión patrocinado por | ||
| Larga espera para adoptar a niña con VIH |
|
CRISTINA PÉREZ-STADELMANN
El Universal Domingo 28 de octubre de 2007 |
|
Laura sería la primera mamá sustituta en México de alguien con ese padecimiento. Critica tardanza en los trámites
|
|
sociedadyjusticia@eluniversal.com.mx Daniela tiene seis años. Asiste a la primaria. Le gustan las tortugas; y en la escuela sus compañeros no saben que es portadora de VIH. Es huérfana, su padre no la reconoció, su madre murió como consecuencia del virus; y desde entonces, Daniela vive en La Casa de la Sal, una institución que brinda alojamiento y cuidados permanente a niños y niñas huérfanos con VIH/sida, cuyo diagnóstico ha sido confirmado como positivo, que carecen de cobertura médica gubernamental y que no tienen ningún familiar que se responsabilice por ellos. Mientras tanto, Laura —que conoció a Daniela cuando la niña tenía dos años—, ya se encargó de construir un tortuguero que ha colocado en el futuro cuarto de la pequeña; junto a la ventana, porque quiere que cuando llegue a vivir en definitiva a su casa, “su hija” tenga al alcance, aquello que más le gusta: las tortugas y el sol. Hace tiempo que Laura quiere ser madre, y en este proceso de adopción: un año han sido dos, dos años se han hecho cuatro; y a su decir, la adopción de Daniela ha sido lenta. Dificultosa. “He tenido que esperar cuatro años”, asegura. Es profesionista. Tiene 36 años. No tiene pareja. Sin embargo, esto último, no ha sido impedimento para continuar con los trámites de adopción. Laura será la primera mujer en México que adopta a una niña portadora de VIH. Hasta el momento no hay ningún precedente al respecto en nuestro país. Laura siente estar en la recta final; a punto de lograr la adopción plena, con un nuevo registro de nacimiento para Daniela que contendrá el apellido de su madre y abuelos, con los cuales tendrá una relación como si fuera hija consanguínea. Es decir; con los mismos derechos que tiene un hijo consanguíneo; “asegurándole así su futuro”, comenta. “Las investigaciones parecen no terminar. Los trámites judiciales han sido excesivos. Es notable la falta de sensibilidad del personal de los juzgados para atender a los involucrados en un procedimiento de adopción”, continúa Laura. Al respecto, y ante el tema de la temporalidad de la adopción , la directora del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Cecilia Landerreche, ha comentado en entrevista para EL UNIVERSAL, que los trámites y vacíos legales, ciertamente dificultan la adopción de niños en el país; especialmente en los casos de la pérdida de la patria potestad; siendo esta, una de las razones por la cual se firmó, en días pasados, el Convenio Nacional par la Agilización de la Adopción, cuyo propósito es mejorar los procedimientos legales para la regularización jurídica de la situación de los menores y otorgarles la condición de ser susceptibles a la adopción. Sin embargo, para Cecilia Landerreche es prudente aclarar, “que por agilización del trámite de adopción no debe entenderse la asignación indiscriminada e irresponsable de menores a solicitantes aparentemente ávidos de prodigar sus cuidados a los niños y formar un nuevo núcleo familiar; sino que esta agilización debe entenderse como la actitud prudente, reflexiva pero perentoria mediante la cual el Estado delega su alto y noble deber de cuidado a una persona o personas para que cultiven con atención y cariño a un ciudadano en crecimiento”, comenta. A pesar de que Daniela aún pasa la mayor parte de su tiempo en el Centro Infantil de la Casa de la Sal; Laura (su futura madre adoptiva), la lleva a la escuela, pasan el fin de semana juntas; y desde que la conoció (en el año 2003) se ha encargado de organizar sus cumpleaños. Cumpleaños 3, 4, 5 y 6, cada uno es una fiesta. Al principio sus vecinos, se preguntaban porqué Daniela tomaba tanto medicamento. Ahora saben que es portadora de VIH y que debe cuidarse. A Daniela le han dicho que toma medicamentos antirretrovirales porque tiene un bicho en su sangre, que deben destruir diariamente (con las medicinas) para que éste no le haga daño. La futura familia de Daniela comienza a llamar a las cosas por su nombre, y aseguran que en su momento ella sabrá que es portadora de VIH. Llegará el día que Daniela se preguntará: ¿Cómo me infecté? ¿Cuánto tiempo voy a vivir? ¿Cómo se infectó mi mamá? ¿Puedo infectar a alguien más? ¿A quién le digo que soy seropositivo?; todas preguntas difíciles que a decir de Laura, tendrán respuesta a través del apoyo que le brinda con un siquiatra a nivel privado, y la Escuela de Padres de La Casa de la Sal; pues según comentan expertos, el hecho de que una persona reciba el diagnóstico positivo como portador(a) del virus del VIH/sida, desata múltiples reacciones; entre otras, culpa, tristeza, impotencia, frustración, desesperanza, hasta la idea de intentos suicidas. . A Daniela, también le han dicho que debe tener mucho cuidado ante la posibilidad de que alguien toque su sangre en caso de algún accidente, por insignificante que este sea. “Nadie debe tocar tu sangre”; es una frase que le repiten diariamente. De igual modo, Laura y su familia han ido informando y sensibilizando a sus vecinos y comunidad sobre el origen de la enfermedad, y cuales los tratamientos para la misma. Han explicado que el virus del VIH / sida no se contagia, y que no deben temer cada vez que sus hijos jueguen con Daniela; para ello se han apoyado con personal capacitado en VIH/sida para informar a su familia inmediata y amigos cercanos sobre el virus. Mientras tanto, a Daniela la espera su nueva familia, integrada por Laura, (su futura madre); su tía Mariana, (a quien le dice madrina); su abuelo (le dice papá abuelo, y su abuela (le dice mamá abuela). Están en la recta final. A punto de lograr la adopción. El día en que esto suceda, harán una fiesta, aseguran.
|
|
© 2009 Copyright El Universal-El Universal Online |