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Presidencia usa estrategia para "vender" la reforma fiscal
SERGIO JAVIER JIMÉNEZ
El Universal

Martes 03 de julio de 2007

El plan implicó que el Presidente modificara su discurso y su agenda. Las giras de trabajo se han planeado para los primeros tres días de la semana y en los restantes se realizan reuniones en privado con políticos y empresarios

La Presidencia estableció una estrategia para la presentación y cabildeo de la reforma fiscal, basada en reuniones con dirigentes políticos y representantes del sector empresarial.

El gobierno federal incluso le dio un tono para atraer la atención y apoyo del PRD a la iniciativa entregada al Congreso en la última semana de junio, de acuerdo con datos obtenidos en la residencia oficial de Los Pinos y la agenda presidencial.

Aunque pareciera que las frases “una reforma hacendaria para los que menos tienen” o “no puede ni debe haber oídos sordos a los clamores de ese México abandonado, marginado y que ha esperado ya demasiado” provinieran de la izquierda en el país, fueron menciones dichas por el presidente Felipe Calderón.

Para “vender” la reforma a los partidos de oposición, a los gobiernos de los tres niveles, a los empresarios y a la sociedad en general, desde la Presidencia de la República se construyó una estrategia que implicó que Calderón modificara su agenda, su discurso y convocara a reuniones privadas a políticos y empresarios.

El 18 de junio, dos días antes de que el secretario de Hacienda, Agustín Carstens entregara la propuesta de reforma a la Comisión Permanente del Congreso, Calderón Hinojosa citó en Los Pinos al presidente del Senado, el priísta Manlio Fabio Beltrones, a quien le dio los pormenores de la iniciativa, para cabildearla con anticipación.

El jefe del Ejecutivo, que usualmente realiza giras de trabajo a partir de los días miércoles, en la semana del 18 al 22 de junio optó por realizarlas los tres primeros días, lunes, martes y miércoles, para posteriormente dialogar en privado con actores políticos.

Los escenarios para las giras fueron elegidos a fin de que el mandatario pudiera tener contacto con indígenas y campesinos, para lanzar el mensaje a favor del mejoramiento de las condiciones de los sectores más pobres de la sociedad.

Primero viajó el lunes 18 de junio a uno de los municipios que está dentro de la lista de los más pobres en el país, Mecatlán, Veracruz, en donde reconoció que “a pesar de los esfuerzos realizados como país no hemos alcanzado, esa es la verdad, un México más equitativo para todos, tenemos una enorme deuda social que pagar”.

Ahí caminó varios cientos de metros en donde indígenas y campesinos lo arroparon.

Al siguiente día, martes, viajó a Michoacán, en donde también entregó ayudas sociales para ancianos y en donde dedicó más de 15 minutos a despedirse de mano, abrazo o beso de sus paisanos.

El remate ocurrió en Ixtacuixtla, Tlaxcala, donde aprovechó la entrega de apoyos para personas de la tercera edad en donde deseó que muchos mexicanos conocieran la pobreza que se vive en el campo o entre indígenas.

Ahí expuso: “Quisiera que muchos de esos potenciales contribuyentes pudieran asomarse a las comunidades indígenas de México para saber de qué color y a qué sabe la miseria que vive en el país la quinta parte de la población y la pobreza en la que viven más de 50 millones de mexicanos”.

Los preparativos previos a la presentación también incluyeron operación política y contactos con la clase empresarial más poderosa de México.

El miércoles 13 citó a comer en Los Pinos al Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, que agrupa a los empresarios más ricos de México, entre ellos Carlos Slim Domit, Lorenzo Zambrano, Adrián Sada y Valentín Díez Morodo.

Integrantes del sector privado conocieron la propuesta con antelación. El empresario Adrián Sada informó que conversarían con Carstens, mientras Enrique Coppel anunció que la reforma iba bien, “está resultando muy centrado, va a ser bueno para el país”.

El jueves 14 de junio Carstens se reunió por la noche y en privado con legisladores del PRD, a quienes también les dio a conocer los lineamientos generales de la propuesta, pero se reservaron su derecho a opinar a favor o en contra.

Al siguiente día, Calderón hizo lo propio con los senadores del PAN, a quienes recibió en una comida en Los Pinos. A ellos les anunció que la propuesta sería entregada a mediados de la siguiente semana.

Posterior a la entrega, el titular del Ejecutivo dejó un día de espacio para que Carstens la ofertara en todos los foros posibles y a partir del viernes 22 de junio el mandatario se ha dedicado a promoverla en cada evento público y a recibir a otros actores políticos para negociarla, como los gobernadores perredistas, quienes acudieron el 26 de junio a charlar con Calderón en Los Pinos.



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