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| Calderón: iré a San Lázaro por obligación, no por capricho |
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Sergio Javier Jiménezy Arturo Zárate
El Universal Martes 28 de noviembre de 2006 |
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El presidente electo se reunió con senadores priístas
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Felipe Calderón anunció que el próximo viernes acudirá a rendir protesta a San Lázaro como Presidente de la República, pues es un acto al que lo obliga la Constitución y no se trata "de un capricho personal ni de una estrategia de grupo". Por la noche, el equipo del panista confirmó que este martes se darán a conocer los nombres de quienes ocuparán las secretarías de Gobernación, Relaciones Exteriores y Función Pública. El anuncio será en un hotel de la zona de Chapultepec, debido al plantón que perredistas mantienen frente a la casa de transición. Durante una reunión con senadores del PRI, dijo sobre el tema del cambio de poderes: "Tengan la certeza de que al cumplir lo haré con espíritu republicano, el cual habré de mantener y honrar en mi mandato". Por su parte, el coordinador de los senadores priístas, Manlio Fabio Beltrones, le exigió a Calderón que como presidente actúe de manera "neutral, le exigimos un trato ecuánime". El encuentro se caracterizó por la crítica hecha por Beltrones al proceso electoral y por el énfasis de Calderón en las coincidencias de agenda. Calderón despachó por la mañana en un hotel de Polanco, pues sus oficinas fueron bloqueadas. Ahí, reapareció el asesor español de su campaña Antonio Solá, por el cual el PRD presentó una denuncia debido a que consideraron que un extranjero intervenía en las elecciones nacionales. En el encuentro con senadores, Beltrones criticó el papel desempeñado por el presidente Vicente Fox y también el proceso electoral de este año, en donde hubo "inequidad y dispendio", dijo. En un mensaje de siete cuartillas, Beltrones le precisó a Calderón que fue el Tribunal Electoral quien lo calificó como ganador y que por ello es presidente electo. Anunció la intención del PRI de buscar una reforma en donde las propuestas e iniciativas de ley se discutan y desahoguen en el Congreso, pues dicen que buscarán "evitar depender de la voluntad de una persona". "La transformaciones del país no pueden depender del estado de ánimo en los compromisos personales del gobernante en turno", dijo. Beltrones, acompañado por 32 senadores, exigió que haya acuerdos y no sólo reuniones, y que tampoco se disminuya la estatura republicana de la Presidencia "reduciéndola a la jefatura de campaña". "Los mexicanos no merecemos esta crispación y encono que hoy nos agobia. Esperamos se destierre la prepotencia y la impunidad, donde vuelva la tolerancia y la fraternidad", indicó. Los priístas dijeron confiar en que Calderón no regrese a las prácticas del antiguo régimen, sino que ahora las reformas de fondo deberán construirse en el Congreso y no en la Presidencia. "Queremos del presidente de México la neutralidad que exige la doble envestidura de jefe de Estado y de gobierno. Le exigimos un trato ecuánime por encima de las pugnas", le dijo. Calderón reconoció a los priístas e incluso dijo que aprendió de ellos "el valor de la palabra y de la política". Les dijo que su responsabilidad y lealtad institucional sirvieron para modernizar al país y el México moderno sólo puede explicarse a partir de ello. El encuentro que fue calificado por Jorge Alcocer, del equipo de transición de Calderón, como "excelente", pues los priístas y el mandatario electo compartieron preocupaciones sobre la caída de la producción petrolera, inseguridad, falta de competitividad, mayor desarrollo del turismo, apoyo a los estados y Tratado de Libre Comercio en materia agrícola. Comieron en uno de los salones privados del hotel Four Seasons y fue tal la cordialidad, la seriedad y el respeto entre las partes, que se dio el comentario de que esta reunión le ayudaba más al michoacano que la presencia de la Policía Federal Preventiva en San Lázaro. Durante la comida, después de la formalidad de los discursos del presidente electo Felipe Calderón y del senador Manlio Fabio Beltrones, no se tocaron los temas de Oaxaca ni el acto del 1 de diciembre. Tampoco se planteó la apertura de espacios en el gobierno para militantes del PRI. Francisco Labastida expuso la falta de inversión en explotación en la industria petrolera y dijo que no se requería modificar la Constitución para modernizar e impulsar ese sector. Hay que empezar por los consensos mínimos que ya existen, sugirió Calderón.
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