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Innecesario, un recuento total dice Calderón al ´NYT´
James C. McKinley Jr.
El Universal

Sábado 15 de julio de 2006



Felipe Calderón, el hombre que, según funcionarios electorales, ganó con una mínima victoria las elecciones presidenciales de México, viste un sobrio traje azul, anteojos sin montura y habla cómodamente el lenguaje de abogados y economistas.

Su oponente, Andrés Manuel López Obrador, ha incitado a las protestas populares con severas denuncias de fraude en la elección de la semana pasada. No obstante, Calderón hace todos los intentos posibles por adoptar un tono presidencial.

En una entrevista, el pasado jueves, ofreció una defensa legal a su supuesta victoria, junto con una visión lógica del empate político que polarizó a su país. Dijo que un recuento de todos los votos no era necesario bajo la ley electoral. "La ley se siguió hasta el último ápice en la noche de las elecciones", razonó, "y durante la votación, se aplicaron los principios de certeza y legalidad de la Constitución mexicana".

"Es absolutamente legítima", afirmó Felipe Calderón. "La legitimidad se origina de la ley y de la manera democrática en la que se desenvolvió la elección".

Funcionarios electorales determinaron que Calderón, de 43 años, recibió 243 mil votos más que su rival izquierdista, quien demandó un recuento completo de un tribunal electoral, mismo que aún debe aprobar los resultados.

Calderón sugirió que López Obrador había tratado de socavar la credibilidad del Instituto Federal Electoral y del tribunal electoral de un modo que puede provocar desagradables protestas y confrontaciones.

"México quiere vivir en paz", dijo. "No queremos confrontaciones. Y mucho menos violencia. Y me parece equivocado e irresponsable tratar de exacerbar las pasiones para generar odio y violencia".

Calderón, quien tiene títulos en Derecho, Economía y Políticas Públicas, dijo que los documentos oficiales que certifican el voto, conocidos como actas, fueron generados en cada uno de los 130 mil lugares en los que se emitió el sufragio, y solemnizadas en el sitio. Los ciudadanos que fungieron como funcionarios de casilla presenciaron el conteo y firmaron las actas, destacó.

Como un asunto legal, afirmó, las actas, no los votos, originaron la base para los resultados oficiales. De hecho, los votos podrían ser contados de nuevo sólo si las actas están perdidas o incorrectamente llenadas. Funcionarios electorales recontaron los votos de aproximadamente 3 mil casillas durante la cuenta oficial, tres días después de la votación, y se encontraron errores humanos en la mayoría de los conteos.

"No se trata de que me haya imaginado que gané", dijo Calderón. "Los votos ya se contaron, y de acuerdo con ese conteo, yo gané".

Calderón indicó que acatará la decisión que tomen los siete miembros del Tribunal Federal Electoral.(Traducción: Mariana Toledo)



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