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| Será tersa y sin revanchas la transición del poder: Abascal |
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Martha Anaya
El Universal Viernes 30 de junio de 2006 |
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No importa quién gane, la entrega se dará sin regateos y conforme a la ley, asegura. "El gobierno reconocerá el resultado electoral, no es negociable". Llama a los partidos a no proclamarse vencedores antes de que el IFE dé a conocer al ganador de la contienda; pide a los medios no crear un clima inadecuado. Afirma que para este 2 de julio no tiene temores; que el proceso salga bien, la única preocupación. Convoca a cuidar la institucionalidad
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Seguro de sí mismo, "sin temores", con "todos los hilos de la gobernabilidad" en la mano, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, se dice "preparado para caminar este trayecto", que tendrá su punto culminante el próximo domingo 2 de julio, y el consiguiente proceso de la entrega del poder a quien corresponda, "sin regateos ni revanchas". -¿Será tan tersa la transición como con Ernesto Zedillo y Vicente Fox? -¡Sea quien sea quien gane la elección! Esa es nuestra decisión. -¿Pero no sentirá feo entregarle a alguien de oposición? Abascal se reclina en el sillón. Precisa palabra por palabra: -Vamos a suponer que sintiera feo, eso no me limita un ápice para cumplir mi deber. ¡No habrá ningún desajuste, intencional, del gobierno! No vamos a regatear absolutamente nada de lo que requiera el gobierno que entre para que tome posesión y ejerza el poder a partir del 1 de diciembre. -¿No habrá zancadillas? Prácticamente salta del sillón: -¡Que no haya dudas! El gobierno reconoce el resultado y no puede continuar la competencia en una especie de revancha, regateándole la entrega del poder político a quien haya ganado. Sería verdaderamente triste, miserable de parte de un gobierno, proceder de esa manera. Vamos a hacer la entrega y la vamos a hacer bien, conforme a la ley. Eso es lo esencial. Entrevistado por EL UNIVERSAL en su austero despacho del Palacio de Covián, en el que el escritorio es apenas una mesa larga y en los muros cuelga tan sólo una pintura, el encargado de la política interior enfatiza en el día 2 de julio, "porque para que haya tres y siguientes, es importante vivir bien y pasar bien el día 2". En ese sentido, advierte: "Ni la democracia ni la economía se cuidan solas. La democracia y la economía se cuidan con la responsabilidad de los gobernantes, de los líderes políticos, de los actores económicos. ¡Todos somos responsables!" Por ello, a menos de tres días de la elección presidencial, pide a todos y cada uno "hacer lo que nos corresponde". A los partidos políticos, "no autoproclamarse vencedores" antes de que el IFE diga quién ganó la contienda. A los medios masivos, "no crear antes un clima inadecuado" que pueda crear una percepción equivocada en la ciudadanía. Sobre el papel que jugarán las Fuerzas Armadas en estos comicios, indica que "como órganos de Estado seguirán actuando en la defensa de las instituciones". Y agrega: "El Ejército ha sido clave para la democracia mexicana, el Ejército es un garante de la paz y la estabilidad interior. El Ejército ha jugado un papel relevante en el 2000 y lo volverá a jugar ahora como cuerpo armado que preserva la soberanía nacional". En cuanto al comportamiento que han tenido en este proceso otros actores sociales, como los empresarios, prefiere no opinar, porque "si critico o abono en favor de tal o cual grupo social, va a entenderse inevitablemente como un ataque o un respaldo en favor de tal o cual candidato". Liberales y conservadores -¿Para el secretario de Gobernación nos encontramos de nueva cuenta, como en la época de la Reforma, en la lucha entre liberales y conservadores? Esta fue su respuesta: -Yo creo que el país es mucho más que liberales y conservadores. Yo creo que los reduccionismos en dos categorías, la categoría indígena y española, ricos y pobres, liberales y conservadores, lo único que ha hecho es partir al país. Lo único que ha hecho es volver irreconciliables posturas de diferentes núcleos de la sociedad. El país es infinitamente más rico, plural y diverso que liberales y conservadores. -¿No fueron los propios candidatos quienes provocaron esta polarización? -El secretario de Gobernación no emite juicios sobre los candidatos -acotó. Alto, delgado -ha bajado tanto de peso que ya le queda guango el saco-, intenso, marcadas ojeras por las horas de desvelo, Carlos Abascal Carranza refleja tristeza en su mirada, quizás una derrota allá en el fondo. Se lo comentamos, y revira: "No le haga al sicólogo. no se vaya a equivocar. El secretario de Gobernación en este momento tiene la enorme tranquilidad de haber sido absolutamente imparcial y de tener como preocupación central que el proceso electoral salga perfectamente bien. Esa es mi preocupación. En eso estoy trabajando. Entonces, estoy trabajando, pudiera decir con propiedad, 24 horas al día. Entonces, no haga deducciones de tipo electoral. Mi expresión es una expresión de entrega, de dedicación, única y exclusivamente a esta responsabilidad. No va a ser, no ha sido, no lo va a ser, ni triunfalista ni derrotista. Es institucional, es objetiva. Es un compromiso con México, gane quien gane". Con 57 años cumplidos el pasado 14 de junio, hijo de Salvador Abascal Infante (fundador y dirigente de la Unión Nacional Sinarquista), ex presidente de la Coparmex, ex secretario del Trabajo y desde el 2 de junio del año pasado titular de la Secretaría de Gobernación, José Carlos María Abascal Carranza afirma que para este 2 de julio no tiene temores: "No, no tengo temores. Tengo asuntos que estoy atendiendo de una manera enfática, prioritaria, como el tema Oaxaca. Pero no es que preocupe en el sentido de que haya ahí un riesgo o peligro. No." -¿Qué pasa con los grupos armados con vistas a la elección? ¿Hay una tregua de facto? ¿Hay una tregua de facto de los grupos armados con vistas a la elección? -Yo lo que diría es, por un lado, que hay expresiones de la mayoría de ellos en el sentido de no estorbar el proceso electoral. Lo cual es valioso, porque de alguna manera se da ya en ellos una mezcla entre su opinión revolucionaria y su aceptación, al menos en un determinado momento, de que la vía democrática puede ser la salida. Por eso han hecho estas expresiones. -De acuerdo con los análisis de inteligencia que ustedes tienen, diría que si la apuesta electoral de estos grupos no gana, ¿un levantamiento estaría cerca? -No hay ningún dato a ese respecto. Y me parece que hay que ser respetuosos de ellos, porque no vaya a suceder que alguien, haciendo un análisis con una cierta ligereza, los empuje justamente a eso que no necesariamente tendría por qué suceder. No hay datos a este respecto. Al revés, lo que hay es una expresión manifiesta de respeto al proceso electoral. Después del día 2 Su inquietud estos días previos a la elección está en la conducta que asuman los participantes en el proceso electoral y en el respeto que manifiesten a las instituciones. Expone Abascal: "Esto es verdaderamente clave, el país ha tardado en darse institucionalidad. ¡Ya la tenemos! Cuidémosla. Que todo mundo respete el resultado, aunque sea por un voto. Esta expresión la enfatizo porque no es legítimo poner condiciones de porcentajes mínimos para poder aceptar el resultado. En democracia, un voto hace la diferencia. Y un resultado electoral no es negociable". -Y a partir del día 3, ¿qué podemos esperar? -Número uno: el Presidente va a respetar a las instituciones y el resultado que éstas den a conocer a la ciudadanía. Número dos: somos gobierno y somos institución gubernamental, por lo cual hay ya los métodos suficientemente establecidos para la entrega de la responsabilidad. Estos métodos habrán de afinarse, habrán de reperfeccionarse, hablarse con quien resulte electo, con sus colaboradores, para que de esa manera lleguemos al 30 de noviembre como sucedió en la transición del poder entre el doctor Zedillo y el presidente Fox, de una manera muy ordenada, muy lógica, muy natural. -¿Usted piensa que va a ser así de tersa? -¡Es nuestra decisión que así sea! Sea quien sea quien gane la elección. -Esta contienda ha sido tan enconada que a lo mejor no se da en los mismos términos del pasado. Integrante del equipo de transición del presidente electo Vicente Fox en septiembre del 2000, y hoy el hombre que operará políticamente la entrega del poder del Presidente a su sucesor , Carlos Abascal endurece el gesto, agrava la voz y suelta: -Pues yo creo que no se puede trasladar la competencia entre antagonistas que buscan el poder político a la transmisión de un poder cuando las instituciones ya han determinado quién es quien ganó. Con cierta nostalgia confiesa que sueña "con entregar esto en paz, en orden, en la legalidad, garantizando un México en pleno desarrollo, en pleno crecimiento, resolviendo sus problemas; un México que siga descubriendo en la paz, en la convivencia, en el diálogo, en la conciliación, en la verdadera política, en el marco de la democracia, el futuro para nosotros y para nuestros hijos". La conversación se vuelve cálida. Él se relaja. -¿No le da miedo lo que pueda pasar? Su respuesta -inesperada para nosotros- estaría cargada de emoción: -El miedo paraliza. El reto del miedo no es sentirlo. Es vencerlo y superarlo. Para vencer y superar el miedo, lo que hay que hacer es, primero, tener un amor que sea superior al miedo; un amor al país, un amor a la gente, un amor a esta patria nuestra que tanto trabajo nos ha costado construir. El siguiente instrumento para vencer el miedo es saber, saber lo que se trae entre manos, porque la ignorancia le da a uno una enorme inseguridad. Y bueno, hemos aprendido a marchas forzadas y estamos preparados para caminar este trayecto. El tercer elemento es tener las herramientas, tener un gran equipo que lo acompañe a uno en la toma de decisiones. Yo tengo ese gran equipo. Y bueno, sin duda desde la perspectiva mía, en mis convicciones, es además una visión trascendente. Me ayuda mucho a ir venciendo cualquier sentimiento que paralice, porque a fin de cuentas lo que está en juego es el bien de millones y millones de personas.
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