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Encuestadores admiten que sus reportes son vulnerables
Ricardo Gómez
El Universal

Miércoles 03 de mayo de 2006

El reto es consolidar la credibilidad de la industria, considera la AMAI

Las principales casas encuestadoras del país reconocen la vulnerabilidad de sus reportes rumbo a la elección del 2 de julio.

En un foro organizado por EL UNIVERSAL, representantes de las empresas consideran que sus mediciones deben tomarse como tendencias y no como ejercicios de "precisión", los cuales necesariamente muestren el lugar en que los candidatos quedarán al final de la contienda presidencial.

Para Manuel Barberena, presidente de Pearson y de la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercados (AMAI) que aglutina a 40 miembros que representan cerca de 80% de la industria de investigación de mercados, uno de los retos actuales es el de consolidar la credibilidad.

Francisco Abundis, director asociado de Parametría, sostuvo que el reto de la industria es que los medios de comunicación ayuden a explicar su labor, ya que las encuestas deben leerse "entre líneas".

No son necesariamente "mediciones de precisión, sino de tendencia", dijo.

Hoy en día, la mayoría de las casas encuestadoras, coincidió, señalan que la elección presidencial está "cerrada", pero acepta que en su actividad el método es vulnerable.

"Falta un poquito de conciencia y advertir que el método es muy vulnerable, que estamos haciendo ejercicios probabilísticos, que en uno de 20 nos vamos a equivocar o en cinco de 100".

Abundis recordó que los muestreos de mil a mil 200 personas son "muy pequeños para el tamaño de la estimación".

Ya nos pasó, recuerda, en las elecciones de 2000 y 2003, "nos cruzamos en ganadores" y afirmó que la encuesta de salida otorga una mayor certeza.

Jorge Buendía, director de Opinión Pública de Ipsos-Bimsa, consideró que no se debe insistir en ver al encuestador como alguien que hace predicción, porque trabaja con un método científico detrás. "Es lo que nos distingue a los encuestadores de los chamanes".

Marcelo Ortega, director asociado de Consulta Mitofsky, afirmó que "no pronostican" y recomendó al ciudadano analizar las encuestas en conjunto.

Ricardo de la Peña, presidente de GEA-ISA, dijo que de los resultados quincenales se aprecian "vaivenes" u "oscilaciones", y no una tendencia lineal entre los candidatos presidenciales, Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Por el Bien de Todos; Felipe Calderón, del PAN, y Roberto Madrazo, de la Alianza por México, lo que hace poco previsible el movimiento.

Los "filtros"

Una polémica entre las casas encuestadoras se centra en los llamados "filtros". Cada una debe decidir si publicar a todo el universo de encuestados, o sólo a aquellos que reconocen que van a participar en la elección.

Marcelo Ortega reconoció que existe diferencia de criterios en la industria sobre el ámbito de los votantes probables, y en su caso informó que sí aplican ese "filtro".

A contracorriente, Jorge Buendía, de Ipsos-Bimsa, se dijo contra la aplicación del "filtro". La tasa de participación, explicó, puede hacer la diferencia en elecciones cerradas o cuando el padrón es muy pequeño, como en elecciones municipales.

Además, cuando se discrimina a un votante, posteriormente no se valida realmente quién sí votó y quién no lo hizo.

Ejemplificó que el modelo es importado de Estados Unidos, por lo que debe analizarse si es aplicable en México.

"Cuando he aplicado este ´filtro´ la encuesta me sale muy panista, porque es la población más interesada en la política y la más interesada en las campañas".

Francisco Abundis difirió de Buendía y de dar a conocer dos cifras, porque, dijo, no puedes esperar que el público escoja el mejor dato.

Explicó que además se pondera cada voto por la fecha en que se realiza la encuesta, y el historial del votante; así, una opinión puede valer para el entrevistador sólo 0.8 en vez de un voto.

Macario Schettino, colaborador de esta casa editorial, refirió que la variación de puntos es de 5%, lo que suele cambiar el resultado final.

Carlos Ordóñez, encargado de realizar las encuestas de EL UNIVERSAL, consideró que eliminar a los no votantes sí tiene lógica y es funcional, porque no marca mucho la diferencia.

"Creo que el público en general no se entera de las diferencias entre unas casas encuestadoras y otras, tiene un panorama general de lo que dicen más o menos en promedio, y no se les puede pedir que vean si ésta tuvo más financiamiento de un partido", dijo.

Ya inmersos en la contienda electoral, los encuestadores señalan que no trabajan en especial para un partido político, pero sí han trabajado para la mayoría de esos institutos, fenómeno que no consideran como negativo.

Consideran que la encuesta es de quien la paga, y depende del cliente hacerla pública o no.

Abundis argumentó que las encuestadoras sólo prestan un servicio, pero se manifestó por la transparencia.

Alberto Aziz Nassif, colaborador de esta casa editorial, consideró que el reto de afinar la metodología ya ha sido resuelto, pero debe analizarse la participación que tendrá la ciudadanía en las elecciones y el carácter democrático de las encuestas.



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