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Disculpe usted, señor embajador
Ariadna García y Jorge Herrera
El Universal

Sábado 14 de septiembre de 2002



Sorpresa: un perdón, un apretón de manos y un abrazo pusieron ayer fin a la dura confrontación que en las últimas semanas protagonizaron la cancillería y el embajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe.

"¿Me perdona?", preguntó el ahora flamante subsecretario de Relaciones Exteriores, Mauricio Toussaint a Pascoe. "Le perdono", fue la respuesta del perredista, quien el jueves llegó enojado al DF porque fue llamado a consultas.

Las diferencias entre ambas partes se hicieron públicas luego de que el diplomático acusara a la cancillería de prohibirle celebrar las fiestas patrias en La Habana. A ello, Toussaint reveló que la Secodam investigaba a Pascoe por presunta irregularidades en el manejo de recursos de la representación diplomática. Pascoe volvió a responder y acusó a la cancillería de proteger a funcionarios que él había expulsado de La Habana por traficar con visas. Incluso habló de que todo se trataba de una persecución política. Ayer Toussaint precisó en conferencia de prensa que Pascoe es "un digno diplomático de México" y aclaró que todas las cuentas con la Contraloría están saldadas. Según la cancillería, todo el escándalo se trató de "un problema de comunicación".



Hacen las paces Pascoe y la SRE

"¿Me perdona?", dijo el oficial mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), al embajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe, luego de haberlo llamado, de manera reciente, "pececito de colores caribeños".

"Le perdono embajador Toussaint", respondió Pascoe Pierce, quien llegó a la ciudad de México el pasado jueves tras ser llamado a consultas por la SRE.

Un perdón, un apretón de manos y un abrazo, pusieron aparente fin a la serie de diferencias que en recientes semanas surgieron entre la cancillería mexicana y el representante de México en La Habana. Se acabaron las demandas y contrademandas.

Ayer, luego de una reunión de poco más de 40 minutos en Relaciones Exteriores, cuyos protagonistas fueron el subsecretario para África, Asia-Pacífico, Europa y Naciones Unidas, Miguel Marín Bosch; el oficial mayor, Mauricio Toussaint y el embajador, Ricardo Pascoe, se concluyó que la serie de calificativos y amenazas entre las dos partes, no fueron más que una falta de comunicación.

En conferencia de prensa, el oficial mayor, quien en las próximas semanas se convertirá en el segundo en importancia en la cancillería mexicana, después de Jorge Castañeda, ofreció una disculpa a Pascoe Pierce.

"Ofrecí al embajador Pascoe una disculpa por la metáfora (pececito), lo hice con el afán positivo de minimizar este asunto; fue desafortunada, resultó ofensiva para el embajador y le reitero, nuevamente aquí ante los medios, mis disculpas más sentidas", dijo Toussaint.

El rostro de Pascoe Pierce mostró un gesto serio, no satisfacción, pero tampoco inconformidad y fue más corto: "Me complace que hayamos podido solventar esta situación, y creo que en los mejores términos le conviene a nuestra embajada y a la cancillería".

Mauricio Toussaint fue quien puso las cosas claras: una disculpa, las diferencias solventadas; los desvíos de dinero aclarados, aunque no por ello retirada la denuncia, y entonces el "todavía embajador, como lo llamó el pasado martes", pasó a ser "uno de los representantes diplomáticos de México más importantes".

El embajador mexicano estuvo corto de palabras, se limitó a decir que llegó a un entendimiento con la cancillería, y que todas sus diferencias, críticas y acusaciones, fueron conversadas durante la reunión, y aclaradas.

Las diferencias entre el embajador y la cancillería, se hicieron públicas luego de que el diplomático acusara a la dependencia de prohibirle celebrar las fiestas patrias en La Habana. A ello, el oficial mayor de la SRE respondió con una acusación en contra de Pascoe, por cometer irregularidades de poco más de 86 mil dólares.

Ayer Mauricio Toussaint subrayó que todo el problema entre las partes era de comunicación, el embajador aportó sus elementos que le dejan libre de culpa. La denuncia continúa su curso, puntualizó Toussaint, porque el proceso inició en la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam) y es ahí en donde tendrá su fin.



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