LA HABANA, Cuba. (Detrás de la Noticia-DDN). Esta noche, Fidel Castro destapó la caja de Pandora y lanzó un desafío descomunal al gobierno mexicano: si lo que digo no es cierto, renuncio; si lo es, el gobierno de Fox y Castañeda debieran hacer lo mismo. Ahora resulta que el altísimo funcionario del gobierno de México que presionó a Fidel Castro para que no acudiera o achicara su estancia en la pasada cumbre de Monterrey, fue el propio presidente Vicente Fox.
Todo se reveló en el salón principal del Palacio de las convenciones al que Fidel Castro arribó puntual, enfundado en su uniforme de campaña verde olivo, a las seis de la tarde.
Ante una expectante concurrencia de unos 200 periodistas, Castro comenzó con una lectura sorprendentemente detallada de una conversación la noche misma en que anunció al gobierno mexicano que sí iría a la cumbre de Monterrey. Era una llamada telefónica del presidente Fox en que, entre otras cosas, señala: "Te pido que sea una conversación privada"... "Me pones en una buena cantidad de problemas"... "Tienes que llegar de madrugada"... "No me compliques el viernes".
Luego, lo insólito: la conversación completa resonando en las bocinas de todo el salón. El gobierno de Castro había grabado todo.
La gota que derramó el vaso
La justificación que dio el propio comandante cubano para la infidencia fue que ha pasado todo un mes en que Fox y su canciller Castañeda han mentido respecto de las presiones en torno de la cumbre.
Y lo que el propio Castro reconoció como la gota que derramó el vaso: el decisivo voto de México en Ginebra, desfavorable a Cuba en materia de derechos humanos.
Sólo en algún momento Castro matizó: el aventurero canciller mexicano arrastró en su perfidia al Presidente de México.
Para Castro, Castañeda es un incondicional del gobierno de George Bush y fue el instrumentador de Washington de la propuesta contra Cuba.
Al final de la grabación reveladora, las frases lapidarias del comandante en jefe y presidente de Cuba, Fidel Castro: "Si esto no fuera cierto, me comprometo a renunciar a todos mis cargos... no tendría cara con qué gobernar este país.
"Me gustaría en cambio, que los autores de estas mentiras fueran capaces de reaccionar con el mismo sentido de la dignidad y del honor."