Abraham Guerrero G.
El Universal
Domingo 20 de noviembre de 2005
El futbol de Cruz Azul terminó apenas 13 minutos de iniciado el encuentro, cuando César Delgado fue expulsado después de una plancha sobre Pinheiro... a partir de entonces algo de empuje y una severa desesperación. Los cuestionamientos de la afición cementera, tras una derrota más, 2-1 ante el Monterrey, son el resultado de la impotencia al observar que el equipo se desmorona, nuevamente, a unas semanas de que inicie la Liguilla.
Hasta Rubén Omar Romano, perdió la cabeza en contra del árbitro Mauricio Morales, quien tuvo una tarde de nervios, al expulsar al Chelito y Rogelio Chávez por parte de los celestes, pero también les concedió una penal inexistente por una mano de Paulo Serafín, cuando el balón pegó en el muslo y el pecho del zaguero rayado.
Esto último en tiempo de reposición. La gente que se dio cuenta de lo que pasaba en la cancha, pues algunos ya habían abandonado el inmueble, quedó fría tras el cobro desde los 11 pasos. Alejandro Corona ya había engañado a Christian Martínez, pero su disparo se fue por un lado para ahogar la ilusión azul.
Los Rayados, que nunca habían ganado en la casa de La Máquina torneos cortos, sufrieron de más. En parte por la inoperancia de la delantera y las fallas de una defensa central que tiene a Serafín, eterno lateral por izquierda, como último hombre. Dicha línea de tres, con Ordaz y Meza en complemento, se metió en problemas al minuto 40, cuando Francisco Fonseca recogió un rebote en los linderos del área, los arrastró unos metros y marcó el 1-0, a pesar de la inferioridad en el campo.
El Cruz Azul parecía salir del hoyo en el que estaba, pero Walter Erviti, al 45`, resultó más vivo que Alberto Rodríguez, al adelantarse a la marca y casi en el suelo rematar el servicio de Joel González para emparejar los cartones, antes del silbatazo del entretiempo.
Con el juego cortado por faltas sin ton ni son, el joven Chávez quien no había salido por la necesidad de minutos de los celestes al reglamento, le faltan 50 ahora, se fue expulsado tras agresión a Luis Pérez. El esquema azul se desdibujó aún más, lo que fue aprovechado por el recién ingresado Carlos Casartelli para que, al minuto 85, se mandara el gol de la victoria regia, que coloca al cuadro de Miguel Herrera al frente en el Grupo Tres, con 32 unidades, por encima de los propios Cementeros, a una fecha de concluir el torneo en su fase regular.
Entonces, el embrollo del penal, Corona, Romano y Morales... "¿Por qué tiró el penal Corona?", se lamentaba una bolita de celestes entre los pasillos a la salida del estadio Azul, mientras Romano, como energúmeno, increpaba a Arturo Yamazaki, titular de la Comisión de Arbitraje: "Ya van dos robos"...