Con sangre `blanca` en las venas
Para MarÃa Elena Cerón, el tenis es cuestión de familia, lo lleva en la sangre casi desde que nació.
Fue su padre, don Jesús, campeón nacional en la categorÃa de los 45 años, quien les inculcó, tanto a ella como a sus hermanos, el amor por el deporte blanco.
Su infatigable lucha por hacer del tenis un deporte masivo, inspiró a sus hijos, quienes se unieron a su causa y posteriormente se convirtieron en campeones nacionales en diferentes categorÃas.
Trofeos y reconocimientos adornaron la casa en su época de jugadores; Jesús, Juan, Francisco, José Rafael y la misma MarÃa Elena, todos los hermanos saborearon el triunfo.
Siempre rodeados de pelotas, raquetas y redes que supieron combinar bien con sus carreras universitarias.
Los Cerón no están dispuestos a que muera la tradición y esperan poder continuar compartiendo con los niños las bondades de la especialidad.
Hasta ahora se sienten satisfechos con su labor, aunque aceptan que aún hay muchos objetivos por cumplir con las nuevas generaciones de donde esperan, emane un nuevo campeón de México.


