Tenis, al alcance
Las canchas de la Magdalena Mixihuca no son las mejores, pero tienen lugar para soñar con ser Nadal o SharapovaLas pelotas apenas son suficientes y la única red con la que cuentan exhibe algunas roturas.
Sin embargo, esto no merma el ánimo de MarÃa Elena Cerón, quien junto con su hermano Rafael, dirige la escuela de tenis en la Magdalena Mixihuca, misma que hoy cumple su quinto aniversario.
Para sus 200 alumnos, una pelota, una raqueta, short, playera y tenis son suficientes para iniciar la sesión del dÃa.
Y aunque no cuenta con las facilidades y elegancias de un club privado, la escuela ha conseguido atraer la atención de los niños al deporte blanco.
"Nuestro objetivo es que las personas se den cuenta de que el tenis puede ser un deporte masivo, formar campeones que puedan destacar a nivel internacional", comenta MarÃa Elena.
El espacio de entrenamiento se ve reducido a tres canchas, mismas a las que el paso del tiempo ha heredado algunos hoyos e imperfecciones.
Pero no claudican.
Pese a las malas condiciones, los profesores buscan la excelencia en sus alumnos orientándolos en cada uno de los golpes que los lleven a obtener puntos: boleas, dejaditas, reveses...
Todo por 60 pesos al mes.
Para ellos, el secreto está en optimizar los pocos recursos con los que cuentan y trabajar en el aspecto mental.
"El deporte es vida, salud, además, aleja a los niños de vicios como las drogas, el vandalismo y el exceso de televisión que no los lleva a nada bueno", opina Rafael.
Ardua labor
Hace cinco años, MarÃa Elena decidió emprender la travesÃa de fomentar el tenis en el Distrito Federal, luego de trabajar en otros estados de la República.
Y lo que para muchos podrÃa parecer una misión imposible, no lo fue para ella, quien incluso tuvo que repartir volantes y visitar las casas para promocionar su escuela.
"Poco a poco hemos conseguido los objetivos, no ha sido sencillo, pero estoy orgullosa del equipo que he formado", añadió la profesora.
Un nuevo motivo impulsa a MarÃa Elena, pues las autoridades de la delegación Iztacalco prometieron arreglar las instalaciones en diciembre.
"SerÃa muy bueno arreglar las canchas, porque las autoridades nos han tenido un poco olvidados", comenta Rafael.
Pero el principal aliciente son sus pupilos.
Aunque son pequeños, ya comienzan a tejer sueños; algunos, anhelan convertirse en Rafael Nadal; las niñas quizá en Serena Williams o MarÃa Sharapova.
En cada golpe esperan acercarse un poco a su meta.
Sus padres, entusiastas, los acompañan en cada una de las sesiones y se enorgullecen del progreso de sus vástagos.
"Te emociona ver la disciplina de los alumnos, que cuando ven la televisión lo hacen para observar cómo juega Serena o Federer, es increÃble", comenta una madre.
Hoy, es un dÃa de fiesta para los estudiantes de la Magdalena Mixhiuca. Cada año ha sido un logro para ellos y esta vez piensan celebrarlo en grande.
El lunes, iniciará otra semana de trabajo, un paso más en el camino de las ilusiones del deporte blanco, el cual, por esta ocasión, está al alcance de cualquier estrato social.


