El reencuentro con el amigo, el hermano, lo llenó de alegría. Mágicamente desapareció el gesto hosco que cargaba Isaac Mizrahi. La transformación le dejó una reluciente sonrisa. Extinto quedó el enfadado y el cortante Isaac. Nació otro muy distinto: pletórico de optimismo, bromista y agradecido. Humilde.
Una vez libre, auxiliado por elementos de la AFI, Rubén Omar Romano conversó con Mizrahi. "Comenzamos a platicar desde las 10 de la noche hasta hoy (ayer) a las nueve de la mañana, que me hizo favor de dejarme acá (en el estadio Azul)", reveló el auxiliar técnico del estratega argentino.
¿Entonces no dormiste?
Cuando el corazón está contento ¿para qué se duerme? La vida continúa y el placer de estar con Rubén no me va a quitar el deseo de venir a trabajar.
¿Te costó trabajo sonreír?
Mucho, mucho trabajo... pero ahora no se me acaba. Sigo sonriendo, contento y espero que esto dure mucho tiempo más.
La charla entre amigos los llevó a abordar múltiples temas, pero el que más ocuparon fue el futbol.
"Está muy entusiasmado con regresar y platicamos un muchito del equipo. Eso a mí me da gusto. Jamás perdió el hilo del equipo y bueno, yo nada más estaba esperando que me regañara", agregó Mizrahi, quien estalló en risas, como si reviviera el instante.
Mizrahi anhela ver a Rubén de regreso en el banquillo contra Dorados, mañana en el estadio Azul. "Que me diga que ya quiere estar el sábado ahí, me llena de alegría, porque te das cuenta de las ganas que ya tiene de regresar a su trabajo, de estar activo otra vez".
¿Y ese deseo te sorprende?
No. Lo comenté con varias personas que era de la idea que Rubén iba a querer regresar luego luego al trabajo, porque lo conozco. Sé que es una persona fuerte, luchadora y no se sabe rendir.
¿Y no es apresurado que vaya a la banca en tan poco tiempo?
¿Por qué?, si está bien física y emocionalmente. No le veo nada de malo. Hay gente que tarda años en recuperarse y otros no demoran ni 10 horas y por la fuerza que tiene Rubén yo te prometo que estando bien en todos los aspectos estará aquí el sábado.
Emocionado, Isaac describió al amigo: "Lo veo fenómeno. Perdió unos kilitos que le sobraban, pero lo veo muy bien. Ayer estuvimos vacilando, cotorreando. Lo mejor es que ya está con su familia, en el calor del hogar y estando bien ahí yo puedo asegurar que el sábado estará con nosotros".
¿Fumaron algún cigarrito?
No uno, bastantes cigarrillos y bebimos bastantes cafés...", expresó con alegría.