Ayer, la pesadilla concluyó con el final más feliz, el del regreso a la vida, a la libertad y a la posibilidad de volver a soñar, con la alegría, tras el rescate de Rubén Omar Romano. Terminó la zozobra"!, festejó Alfredo Álvarez Cuevas, vicepresidente celeste. ¡"Gracias a Dios, todos estamos muy felices, él sabe que sus amigos estaremos cerca siempre"!, dijo desde Argentina un aliviado Ricardo La Volpe.
Fiesta en el futbol. Ciertamente en esta ocasión se da fuera de la cancha, pero como se pronunció la Federación Mexicana de Futbol a través de su sitio en internet, hay que congratularse porque: "la familia del futbol de nuevo está completa".
Pocas veces los adjetivos han sido tan bien utilizados. "Es una noticia fantástica. Regresa un gran amigo y lo mejor es que está bien de salud", explicaba eufórico desde Monterrey Miguel Herrera, técnico rayado.
Romano fue liberado de sus captores la noche de ayer, luego de un operativo llevado a cabo por agentes de la Agencia Federal de Investigación (AFI) en una casa de seguridad en Iztapalapa.
Las primeras imágenes mostradas a través de las cámaras de televisión mostraban a un Rubén cansado, con barba larga, y con varios kilos de menos, pero a salvo; aliviado, tal como lo hizo sentir tras sus primeras palabras...
"Estoy muy bien, gracias a todos. Gracias a la AFI que me salvó", dijo Rubén con un tono lleno de esperanza, de ganas de volver a gozar la vida.
"No tengo palabras para expresar el sentir de toda la gente que lo queremos. Estoy feliz de que lo hayan liberado", dijo Aarón Galindo, pupilo de Romano, quien no podía creer la noticia que este diario le comunicó.
"Esperábamos con vehemencia esta noticia. Ojalá muy pronto se reintegre y se recupere rápido de esta amarga experiencia", es el deseo de Óscar Pérez, portero celeste, mismo que comparte la directiva en voz de Guillermo Álvarez, presidente del club...
"Ahora está con su familia, pero esperamos que pronto esté ya con nosotros". (Con información de Jorge Guzmán, Abraham Guerrero e Israel Germán)