El de Aarón Padilla es uno de los rostros más sonrientes en la práctica de la Selección Nacional. No obstante tener casi 10 días trabajando en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Futbol, el de ayer fue su primer entrenamiento bajo el mando de Ricardo Antonio La Volpe.
"Vengo a hacer mi trabajo, como lo he realizado en el América, y a tratar de ganarme un sitio en la Selección, lo cual será muy difícil, porque hay buenos jugadores, pero llego con mucha ilusión", afirma el Gansito .
Luchar por un puesto en el Tricolor con gente como Jared Borgetti, Omar Bravo y Rafael Márquez Lugo, no es algo que presione al delantero de las Águilas, por el contrario, lo considera un aliciente extra.
"Cada quien hace su labor y el entrenador decidirá quién juega", manifiesta. "Estoy con muchas ganas, motivado de estar aquí, con deseos de trabajar y hacerme de un lugar".
Padilla considera que la Copa de Oro es el certamen ideal para hacer su debut en el equipo nacional, ya que tendrá oportunidad de mostrar sus condiciones futbolísticas.
"Es un torneo en el que México es el equipo a vencer", asegura. "Creo que somos superiores a todos los rivales, así que hay que hacerlo valer dentro de la cancha, jugando bien al futbol y tratando de seguir por la misma línea que se mostró en la Confederaciones".
El atacante es el único de los integrantes de la selección que no había sido llamado por La Volpe a lo largo de su proceso, por lo que desea sacarle jugo a su primera oportunidad.
"Estoy tranquilo, listo para aportar lo que se me requiera y con la ilusión de mostrarme con la selección dentro de una competencia oficial", dice.