Aunque Guillermo Álvarez Cuevas, presidente de Cruz Azul dijo que acatarán la sanción de una año para Salvador Carmona y Aarón Galindo impuesta por la FMF, también reconoció que no renunciará, como afiliado que es del organismo, al recurso de apelación que les corresponde. "Siempre hay el recurso de apelación, pero en este momento primero quiero platicar con los muchachos", explicó, al tiempo que confesó que desde hace una semana se hacen exámenes antidopaje a todo el plantel, versión que secundó el doctor Nicolás Zarur.
Álvarez descartó que esté preparado un castigo por parte del club para los jugadores. Y es que, según el directivo, "no se les puede impedir trabajar y mantener su forma física, que es muy distinto a estar inhabilitado para alinear en un torneo oficial, pero eso lo vamos a tratar con la Federación".
Criticó que por la manera en que se ha manejado el tema se les señale, casi como "delincuentes".
"Mientras no sea un delito, los errores van a ser comprendidos".
Y destapó su malestar por como fueron informados.
"Estoy molesto porque nos enteramos por medio del internet y comunicados, como afiliados debieron decírnoslo de otra manera".
El presidente de la Máquina Celeste se reunirá el próximo lunes 11 de julio con Carmona y Galindo, para determinar su situación contractual con el club.