WAshington (EFE). El ex campeón del mundo de boxeo, Mike Tyson, volvió de nuevo a crear polémica con los mismos temas de siempre, para anunciar su regreso a los cuadriláteros, en la que aprovechó para comentar sus últimos problemas personales y descalificar al rival en turno. Tyson, de 38 años, quien lleva sin pelear aproximadamente un año, tiene pactado enfrentarse el próximo 11 de junio al desconocido irlandés, Kevin McBryde en el MCI Center de Washington.
"Espero que los aficionados de Washington DC estén preparados para aguantar lo que van a ver. Todo va a ser como un descarrilamiento", declaró Tyson.
El ex campeón del mundo, quien tiene un currículum con 50 victorias y 5 derrotas, reconoció que había vuelto a pasar una etapa difícil de su vida después de ser operado de su rodilla izquierda y que le causó una profunda depresión.
Precisamente la lesión en la rodilla se produjo durante la última pelea que disputó, contra el británico Danny Williams en Louisville, Kentucky, el pasado 30 de julio y que perdió por knockout en el cuarto asalto.
"Sé que Danny Williams no cree de verdad que él ganó la pelea. Me rompí el cartílago de la rodilla izquierda y me era imposible pelear", comentó Tyson, que tiene en su haber 44 triunfos por la vía rápida, pero ha perdido dos de los tres últimos combates en los que ha participado.
Tyson dijo que la mejor demostración de su lesión fue que tuvo que pasar por el quirófano y ahora se encuentra en perfectas condiciones físicas y que ya lleva tres semanas entrenando en Phoenix.
Sin embargo, antes de vivir esta nueva etapa de optimismo y confianza, Tyson admitió que tras ser operado, sufrió una gran depresión por todo el proceso de rehabilitación y sin saber que hacer.