VENECIA (DPA).- Aunque declaró hace años que dejaría el cine para vivir más tranquilo, el mexicano Paul Leduc volvió a rodar una cinta, El cobrador: in god we trust, que presentó ayer en la sección Horizontes del Festival Internacional de Cine de Venecia.Basada en varios relatos del brasileño Rubem Fonseca, el filme habla de la venganza de los oprimidos de Latinoamérica, de aquellos que tienen una deuda por cobrar, como indica el título.
O, como lo definió el director, "de la violencia de la globalización y de la globalización de la violencia".
El cobrador, la primera película de Leduc en 10 años, retrata varias historias ambientadas en Nueva York, Miami, Río de Janeiro, Ciudad de México y Buenos Aires, todas centradas en el "resentimiento social, la rabia, una furia incontenida que no encuentra cauce".
Un empresario estadounidense, interpretado por Peter Fonda, que utiliza su cuatro por cuatro como arma; una joven argentina de viaje en México (Antonella Costa), que busca aclarar si es hija de desaparecidos; y un joven negro (el brasileño Lázaro Ramos, conocido por Madame Sata) que inicia un baño de sangre cuando cae una pistola en sus manos.
Leduc, conocido por Frida, naturaleza viva (1986) y Reed, México insurgente (1973), es uno de los directores socialmente más comprometidos de México y de los más innovadores.
En su nuevo trabajo despliega con habilidad las herramientas cinematográficas, logrando imágenes fuertes, de una violencia impactante, subrayadas por una banda sonora potente.
El director, nacido en la ciudad de México en 1942, señaló que quiere generar polémica. "No se trata de justificar la violencia, sino de hacer pensar al espectador sobre lo que estamos viviendo en Latinoamérica. Es una metáfora que busca poner el problema sobre la mesa. Es hacer un poco de abogado del diablo".
El cineasta llegó a afirmar que "si en México se cierra la vía democrática y la gente cree que no es posible lograr un cambio a través de los votos, habrá gente que se volverá a ir a la montaña y volverán las guerrillas".
"No es que ciertas posiciones políticas propongan la violencia, sino que ciertas políticas generan esa violencia como reacción", añadió.
En 1999, Leduc ya tenía el primer guión de esta película y en los años siguientes fue reuniendo el dinero para rodar. La primera línea decía: "Exterior-Día-Nueva York-Torres Gemelas".
Entonces ocurrieron los atentados del 11 de septiembre de 2001. "Me llamó un amigo y me dijo: ´Están poniendo tu guión en televisión´", recordó.