Los habitantes del Distrito Federal que realizan sus viajes en la ciudad utilizando principalmente el transporte público evalúan muy favorablemente el servicio del Metro, tren ligero y metrobús. No sucede lo mismo con el servicio que prestan microbuses, que resultó el único servicio reprobado por sus usuarios. El servicio de taxis tampoco fue bien evaluado pero al menos pasó del 6 de calificación. Además del servicio se evaluó el precio, el estado en que están las unidades y qué tan seguros se sienten los usuarios viajando en cada uno de los diferentes medios de transporte público. El Metro, trolebús y tren ligero fueron considerados los que cobran el precio más adecuado. Por el contrario, los entrevistados afirmaron que el precio que pagan por taxis y microbuses es excesivo. El tren ligero y el Metro cuentan con las unidades en mejor estado, mientras que los microbuses resaltan por contar con las unidades peor conservadas. Los usuarios se sienten seguros en el Metrobús, Metro y tren ligero. De nuevo es en los taxis y microbuses donde los usuarios se sienten menos seguros.
En resumen, los microbuses y taxis se consideran con mal servicio, caros, con unidades en mal estado e inseguros. Quizás por estas razones 62 por ciento prefiere los autobuses del GDF que los microbuses concesionados.
Los principales problemas que enfrenta el servicio de transporte público según la opinión de los entrevistados fueron: el tráfico y la falta de unidades de transporte. En la encuesta de hace un año la imprudencia de conductores ocupó el primer sitio en menciones, pero este año fue superada por el problema del caos vial.
En general, los entrevistados tienen mucho mejor opinión sobre el transporte público ahora que hace un año. En septiembre de 2004 una mayor proporción de entrevistados consideró que el transporte público había empeorado; en la encuesta actual quienes consideran que ha mejorado fueron más numerosos.
En cuanto a quienes se movilizan con transporte privado, 54 por ciento considera que la circulación ha empeorado. Sin embargo el porcentaje es menor que hace un año cuando quienes así pensaban eran 63 por ciento . También resalta que quienes han sido víctimas de algún intento de extorsión por parte de policías son mayoría, 43 por ciento , pero son 10 por ciento menos que hace un año. Al mismo tiempo aumentó la sensación de inseguridad al viajar en coche. Hace un año 56 por ciento se sentía seguro mientras que ahora tan sólo 42 por ciento tiene la misma sensación. El principal temor: el miedo a ser asaltado, que también creció respecto del año anterior.