Por fortuna, no todo está perdido para la telenovela, y TV Azteca ha dado el primer paso al realizar el II Concurso Hispanoamericano de Guión de Telenovela con Valores, incorporando nuevas historias y escritores de América Latina y de España.Así, ya se están elaborando los libretos de Al filo de los diamantes, primer lugar del certamen, del autor colombiano Pablo Rueda Arciniegas, y de Dulce Matilde, creación del escritor mexicano Luis Felipe Ibarra.
El premio para los autores, más que las cantidades en efectivo, será ver en pantalla su creación, que debió pasar los cánones de calidad y exigencias de un jurado que contó con intelectuales como Ángeles Mastretta, Vicente Leñero, Gilberto Rincón Gallardo, el doctor Luis Morfín, director general del Centro de Estudios Educativos, y Olivia Núñez, directora general de A Favor de lo Mejor.
Mientras llega el momento de la renovación de las telenovelas que se transmiten actualmente, sólo Código postal, producción de José Alberto Castro, tiene una idea que sin ser del todo original, pues toma de varias situaciones y subtramas conocidas, al menos sale del estándar del refrito. Sus autores son Sergio Vainman y Marily Pugno, con la adaptación de Ximena Suárez y Aída Guajardo.
Martín Luna, director de Estudios Azteca, dijo en entrevista que Azteca ya encontró la solución para evitar los refritos: la creación de una escuela para escritores mexicanos.
"Acabamos de abrir un Centro de Formación de Escritores y lo que más nos gustaría es que los productos fueran 100% mexicanos. La tendencia a largo plazo es que todos los programas que se vean en TV Azteca sean mexicanos", indicó Luna.
La razón de esta escuela es simple: la poca experiencia de los trabajadores de la pluma.
"Televisa tenía contratados, en exclusiva a todos los escritores; entonces apenas estamos haciendo una escuela y creando nuestros propios escritores", indicó.