Cual bebé, el Metrobús debe ser cuidado y fortalecido con un modelo financiero y organizacional sólido para garantizar su consolidación, del cual carece. De no hacerlo, se corre el riesgo de terminar con un sistema desdibujado y decadente. Tal es la consideración del director para América Latina del World Resource Institute (WRI), organismo asesor para la implementación en México del transporte BRT, como el Metrobús, Luis Gutiérrez.
En entrevista, el ingeniero peruano habla sobre los pendientes que no se ven del recién inaugurado sistema de transporte y de las consecuencias si éstos no se resuelven.
Menciona como algunos de los rubros inconclusos la revisión y ajuste del modelo financiero de la empresa Metrobús y las concesionarias CISA y RTP; que éstas alcancen la calidad que exige un transporte BRT y la rehabilitación total del paradero de Indios Verdes.
Asegura que el mantenimiento del Metrobús debe ser muy minucioso para que "ninguna falla rompa con el sistema".
Como otro elemento pendiente, y que para Gutiérrez es quizá el más importante, es el sistema financiero del Metrobús. "Tenemos que es un corredor de altísimo rendimiento, toda una mina de oro por las características de Insurgentes donde el ascenso y descenso de pasajeros rebasa a otros corredores del mundo, produciendo ingresos muy elevados. Lo que se tiene que cuidar es que ese ingreso no beneficie sólo a los operadores sino que se cuiden las proporciones del negocio".
El representante del WRI explica la consecuencia de lo que llama una negociación "laxa" con las concesionarias: la existencia de dificultades para expandir el sistema, además de crear una falsa expectativa de sobreganancia con las nuevas empresas de concesionarios que se formen.
Señala el caso de Transmilenio, en Colombia, cuyo contrato entre la empresa del gobierno y la de operadores estipula que de las ganancias primero se paga al agente Transmilenio y después a operadores, quienes asumían el riesgo que ello implica. "En México se le paga primero al operador por kilómetros servidos y parece que la última rueda del coche es el Metrobús".
Al caso del paradero de Indios Verdes le aplica una severa crítica, señala: "No es aceptable que México como país tenga una terminal tan importante donde confluyen diario 500 mil personas como esa. Es lamentable ver el tratamiento que recibe el usuario: ambulantes, agua pestilente y estancada, una desorganización total entre los sistemas de transporte que ahí confluyen".
Gutiérrez considera urgente una rehabilitación de este sitio que, además, dice, "es emblemático porque integra los distintos modos de transporte para la ciudad y para el estado de México".