Hacia las 12:00 horas de ayer, es decir, a sólo 21 horas de que hoy el jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, inaugurara el Metrobús de la ciudad de México, soldadores, herreros y empleados de limpieza trabajaban a marchas forzadas con la esperanza de concluir la obra. En la terminal de Indios Verdes se construyó un puente vehicular por el que cruzarán los autobuses por arriba del Metro. Ahí, los empleados trabajan en detalles como soldadura de barandales y señalizaciones para dividir carriles, además de pintura.
A esa hora, aún no quedaba listo el alumbrado de la terminal, incluso electricistas revisaban el cableado de las lámparas que adornarán el sitio.
Los trabajadores que terminaban su labor eran llamados a apoyar otras, como Félix, quien pintaba la estructura de un puente, mientras que su verdadero oficio es operar maquinaria pesada.
Para Rubén Victoriano, de 23 años, de oficio albañil, es "una misión imposible" pues asegura que aún faltan muchas cosas por detallar.
El panorama en la estación de la glorieta Insurgentes no es distinto, el retraso en la obra era más visible que en la terminal de Indios Verdes. Allí, aún no estaba colocado en su totalidad el confinamiento que divide el carril del Metrobús ni las estructuras metálicas.