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Cuide que no le den pollo por pavo en esta Navidad

Para que no se quede sin cena esta noche, exija su nota

Viernes 24 de diciembre de 2004 Angélica Simón | El Universal

Siempre cuidamos que no nos den "gato por liebre", pero este 24, si usted es de las personas que lleva a hornear su cena a la panadería más cercana, también deberá tener especial cuidado de que no le den pollo por pavo.

Y es que, aunque parezca extraño, a doña Victoria ya le pasó; mientras ella llevó a hornear un suculento pavo relleno, de más de 13 kilos, cuando fue a recogerlo sólo encontró un raquítico pollo en adobo y su familia se quedó sin plato fuerte.

"Suena cómico, pero en realidad es una situación muy difícil y angustiante porque prácticamente se queda uno sin cena y con la casa llena de gente que no ha comido nada en todo el día, esperando el platillo tradicional", comenta la afectada.

Además, expone, en pleno 24 de diciembre a las 9 de la noche es prácticamente imposible conseguir algo más para cenar.

Vicky relata que hace tres años llevó a hornear su pavo a una panadería cercana a su casa, precisamente porque era tan grande que no cabía en su horno.

"Imagínese, mi familia es muy grande, así que nos reunimos para la cena alrededor de 30 personas", relata.

Al llegar al expendio, su charola quedó marcada con su nombre: "Sra Victoria Alcántara" y le dijeron que debía pasar por él alrededor de las 9 de la noche, sin embargo no le entregaron ninguna nota; simplemente le dijeron que para recogerlo diera su nombre.

Lamentablemente para Vicky, se le hizo un poco tarde, por lo que pasó por su pavo alrededor de las 9:20. Cuando llegó a la panadería nadie le preguntó su nombre o qué tipo de platillo había dejado, sólo le indicaron que debía pasar a la sala de horneado por su charola.

"Por lo tarde ya sólo quedaba una charola ahí, pero cuando me acerqué me quería morir porque no era la mía ... Ésta llevaba otro nombre y lo peor es que sólo tenía un pollito de no más de 3 ó 4 kilos", recuerda.

La enseñanza, comenta, es que ese año se quedó sin cena por no tomar precauciones.

En un recorrido por panaderías para checar las condiciones en que prestan este servicio, se encontró que en todas dan y exigen la nota de remisión precisamente para evitar este tipo de situaciones.



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