Villa Victoria, Méx.- Indígenas del sur de la entidad iniciaron un plantón por tiempo indefinido frente a la planta potabilizadora de agua de Berros para exigir al gobierno federal atención a sus demandas. Cor armas de madera en mano, los índígenas mazahuas aseguraron que están dispuestos a entregar su vida para defender el agua que se llevan a la ciudad de México y evitar que el mal funcionamiento del sistema Cutzamala siga afectando sus cultivos, sin que las autoridades responsables se hagan cargo de los daños.
En esta lucha, indicó Porfirio Maldonado de la comunidad de San Isidro del municipio de Villa de Allende, participan desde niños, mujeres, ancianos y hombres que están cansados de que año con año tengan que padecer hambre y pobreza porque las autoridades federales no ponen atención a la operación correcta de la presa Villa Victoria, la cual se desborda y afecta los cultivos de maíz, haba y avena.
Los labriegos piden la indemnización por 2 millones de pesos, que sería el costo aproximado de las 300 hectáreas de cultivos que sufrieron perdidas totales y con las cuales cerca de 5 mil familias pretendían sostener su alimentación y en algunos casos recibir recursos adicionales, mediante la venta de los productos.
Porfirio Maldonado recordó que la población de las comunidades de San Isidro, El Salitre, Cerro del Salitre, Mesas de San Martín, Berros, también solicitan a las autoridades federales sentar las bases para cambiar la Política Hidráulica Nacional que afecta de manera importante esta zona de la entidad mexiquense.
Los campesinos mazahuas recordaron que desde diciembre del 2003 iniciaron sus lucha por el pago de sus tierras y la CNA sólo prometió atender el caso, pero al momento no hay resultados concretos.
Los manifestantes se mantienen afuera de la planta de Berros, que abastece de agua a 20 millones de habitantes de la zona del valle de México, y no descartan la posibilidad de entrar a las instalaciones.