12:57 El secretario de Relaciones Exteriores de México, Jorge Castañeda, señaló al diario The New York Times que su país no rompería relaciones con Cuba pero que el presidente cubano Fidel Castro podría tomar ese camino.
"México no rompería relaciones, pero el señor Castro podría" hacerlo, apuntó el diario al referirse a una breve entrevista hecha al canciller mexicano, a quien no le atribuye esta cita en particular de manera textual.
Las relaciones entre los dos países se encuentran en su punto más bajo en décadas luego de que Castro revelara el lunes pasado una conversación telefónica con el presidente de México, Vicente Fox.
En la cinta Fox sugiere a Castro acortar su estancia en México, a donde viajó en marzo para participar en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Financiamiento al Desarrollo, celebrada en la ciudad de Monterrey, al norte del país.
Fox pide también a Castro que durante su estancia en México no haga comentarios críticos sobre Estados Unidos o sobre el presidente de ese país, George W Bush, quien atendió también la Conferencia.
Fox y Bush aprovecharon la coyuntura de la cumbre para sostener reuniones sobre la agenda bilateral, en donde México ha apostado a obtener de Washington una serie de históricas reformas migratorias que beneficiarían a ambos países.p>
La cinta dejó mal parado al presidente Fox y al canciller Castañeda, quienes en varias ocasiones tras la abrupta salida de Castro de Monterrey, aseguraron que no habían presionado o sugerido al líder cubano que se fuera antes del país.
En la entrevista con el Times, Castañeda indicó que la divulgación de la cinta es una muestra de lo que Castro siempre ha hecho: "Crear una amenaza externa, cuando enfrenta una dificultad interna".
Castañeda reiteró que la divulgación de la cinta es una venganza de Castro luego de que México votara la semana pasada, por primera vez en su historia, a favor de una resolución en la ONU que llama a nombrar un relator para derechos humanos en la isla.
En un editorial de su edición de este miércoles, el diario neoyorquino relató la "trampa de Fidel" al presidente de México, al divulgar una conversación que ambos habían convenido que sería privada.
El editorial, que inusualmente se circunscribe a contar la historia, sin tomar posición sobre el incidente, señaló que Castro quizá quería utilizar la grabación para chantajear a México con el voto en Naciones Unidas.
Castro "falló, pero después tomó su revancha", concluyó el periódico.