08:41 Para el secretario mexicano de Relaciones Exteriores, Jorge Casteñeda Gutman, el incidente México-Cuba tiene "una sola explicación que es la misma de toda la vida": Fidel Castro usa los escándalos externos para resolver un problema interno.
Además, en una entrevista con José Gutiérrez Vivó en Monitor de Radio Red, el canciller calificó de doble juego el usado por el Presidente cubano, quien un día después de "ofender al Mandatario mexicano y a su pueblo" pide una línea de crédito para obtener productos petroquímicos.
Petróleos Mexicanos (Pemex), precisó Castañeda, tiene solicitud cubana por productos derivados del petróleo y renegoció una deuda por 380 millones de dólares (mdd).
El canciller acusó en ese contexto a Castro, por usar un doble juego, ya que después de armar el conflicto "que los cubanos empezaron, no nosotros", hoy 24 de abril el gobierno de Cuba envía una petición para hacer uso de una línea de crédito que Pemex le extendió tras renegociar su deuda calculada en 380 mdd, para que México le envíe productos derivados del petróleo.
"Ahorita le tengo que llevar al presidente Fox esta solicitud para que la revise", dijo el funcionario.
En la entrevista con Monitor, Castañeda opinó que Castro tiene un problema interno "real y fuerte que es que hoy en día Cuba está más aislada en América Latina".
Las democracias latinoamericanas más longevas del continente, Uruguay y Costa Rica, promovieron una resolución para que Castro arregle el problema de derechos humanos que vive la isla a 43 años de dictadura, observó Castañeda.
"Si bien es cierto que en otros países se siguen violando los derechos humanos, en Cuba se violan sistemáticamente; por eso, Castro arma este sainete, por un aislamiento en el ámbito regional", señaló.
Castañeda consideró también el acto como de "venganza y ofensa al presidente Fox y a México que lo eligió", por haber votado contra él en la Comisión de Seguridad de la ONU, y reiteró que México, afín a sus preceptos, votó esperando el respeto a los derechos humanos.
Las de Castro contra México "son acciones de un régimen autoritario, ya en el ocaso por cierto", condenó.
En otro orden de ideas, el canciller de México saludó el hecho de que Fidel Castro, en una comparecencia de casi cuatro horas, hubiera bajado el tono contra el Presidente mexicano y se hubiera encajado con él.
"Saludo esta impresión, creo que sería una marcha atrás de Castro para dejar de ofender e insultar al Presidente de México, sería un paso muy importante. Pero como vio que Vicente Fox no cedió al chantaje, que no funcionó con las fuerzas políticas en México, vuelve a querer poner el pleito conmigo".
Y, aclaró: "pero no puede haber pleito entre un empleado del Presidente mexicano y la figura histórica de Fidel Castro".
Sin embargo, reconoció que un artículo publicado en 1990 en los diarios El País, New York Times y la revista mexicana Proceso, provocó molestias entre funcionarios del gobierno cubano; más tarde sus dos libros sobre que Fidel Castro "dejó colgado al Ché Guevara" y la relación de Cuba con las guerrillas latinoamericanas, finalmente molestaron al Presidente de la isla, que parece querer su dimisión al cargo.
Al respecto dijo, "más bien habría que preguntarle al Presidente, pero hoy no sé nada o por lo menos no me ha dicho que quiera mi cabeza".
También aclaró: "jamás he vivido en Cuba, jamás he estado ahí por más de 48 horas".
Sobre una eventual ruptura de relaciones México-Cuba, Castañeda Gutman dijo que está claro que de aquí para allá no se romperán; sin embargo, parece ser que Cuba sí hubiera querido eso.
En todo caso, explicó, al país mexicano no le afecta en inversiones ni en intercambio comercial que podrá seguir a pesar de una ruptura.