Acusa Castañeda a Castro de desviar discusión sobre derechos humanos
Dice canciller mexicano que por alguna razón el presidente cubano no lo quiere; tal vez sea personal conmigo, y bueno pues eso son gajes del oficio, agregaEl secretario de Relaciones Exteriores, Jorge G. Castañeda acusó al presidente cubano Fidel Castro, de buscar desviar la atención sobre los derechos humanos en la isla con la difusión de una conversación telefónica privada con su homólogo mexicano, Vicente Fox, y afirmó que por alguna razón no lo quiere.
"México, en efecto, se unió a la inmensa mayorÃa de los paÃses latinoamericanos en el voto, que produce un efecto muy complicado en lo interno en Cuba", dijo el canciller mexicano, Jorge Castañeda, entrevistado por la emisora Radio Fórmula.
"Ese efecto muy complicado es el que está tratando de contrarrestar Castro haciendo lo que siempre ha hecho (...) desviar la atención de sus problemas internos, inventando o agudizando o acrecentando un asedio", dijo el canciller.
"El presidente Fox le habló a su amigo, el presidente Castro le habló a su grabadora, porque todo esto era un montaje", agregó.
Castañeda se refirió además a las declaraciones de Castro contra él y dijo:
"El presidente Castro por algún motivo aparentemente no me quiere", dijo Castañeda, aludiendo a las reiteradas crÃticas que recibió del gobierno cubano.
"Tal vez sea personal conmigo, y bueno pues eso son gajes del oficio. Llevo muchos años (...) criticando públicamente las violaciones de derechos humanos en Cuba", agregó.
Con este episodio, las relaciones bilaterales se han tensado todavÃa más, de acuerdo con analistas, aunque el canciller minimizó las consecuencias del altercado.
"Ni se rompen relaciones ni se cambia al embajador", dijo Castañeda. "Esto es una anécdota, un incidente".
México fue durante décadas un tradicional aliado de Cuba y siempre habÃa votado en Naciones Unidas contra resoluciones sobre la situación de los derechos humanos en la isla hasta el año pasado, que se abstuvo y la semana pasada, que votó a favor de una inspección de la ONU.
Luego de este voto en Ginebra, que cambió la tradición de México y Cuba y coronó una serie de episodios que enfriaron la relación bilateral, Castro divulgó el lunes una conversación telefónica que sostuvo con Fox a fines de marzo antes de una cumbre de Naciones Unidas en Monterrey.
Castro asistió a la cumbre y, tras pronunciar su discurso, se marchó sorpresivamente. El canciller negó en reiteradas oportunidades que México hubiera presionado al mandatario cubano para que se fuera.
El lunes por la noche, Castro puso en su mira a Fox, a quien acusó de mentiroso mientras revelaba la charla telefónica en la que dos dÃas antes de la cumbre Fox le pedÃa que asistiera sólo un dÃa y se fuera luego del almuerzo, antes de que llegara el presidente estadounidense, George W. Bush.


