Cuba-México, relación al filo de la navaja
En 100 años de relaciones, que se cumplen en mayo próximo, los nexos entre ambos paÃses han vivido momentos de tensión, pero nunca como ahoraPor primera vez en 100 años, las relaciones diplomáticas entre México y Cuba caminan por el filo de una navaja, luego de un duro enfrentamiento entre los presidentes de ambos paÃses, que muestra el fin de una larga etapa de alianza polÃtica.
En esos 100 años de relaciones, que se cumplen en mayo próximo, los nexos entre ambos paÃses han vivido momentos de tensión pero nunca como ahora, en que los diferendos tienen como principales protagonistas a los mandatarios de las dos naciones.
México fue el gran aliado de la Cuba revolucionaria; aquà Castro conoció a Ernesto Che Guevara y preparó, en la década del 50, su alzamiento contra la dictadura de Fulgencio Batista.
Ya con Castro en el poder, México fue la única nación latinoamericana que no rompió relaciones con La Habana cuando, a principios de la década del 60, el paÃs antillano fue expulsado de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Durante décadas, los regÃmenes mexicano y cubano, surgidos de una revolución, mantuvieron un pacto no escrito: Cuba se abstuvo de fomentar focos guerrilleros en México y México evitó entrometerse en los asuntos internos de la isla y eludió reconocer a la disidencia cubana.
Pero más allá, México vio en la defensa de la isla un valladar para defender, frente a la actitud injerencista de Estados Unidos, los principios de soberanÃa y la autodeterminación de los pueblos.
En la década del 70, se abrió un intenso diálogo polÃtico con la visita a la isla del presidente Luis EcheverrÃa en agosto de 1975, ocasión en que ambos gobiernos firmaron acuerdos de colaboración económica y turÃstica.
La defensa de la Revolución Cubana por parte del régimen mexicano llegó incluso al grado de que un presidente mexicano, José López Portillo, dijo que quien se metiera con Cuba se metÃa con México.
Y cuando Castro habÃa quedado solo, tras la caÃda de los paÃses del bloque socialista, el entonces presidente Carlos Salinas fue en rescate del lÃder comunista al invitarlo a la I Cumbre Iberoamericana, en Guadalajara, México.
Pero, concluida la Guerra FrÃa, las relaciones comenzaron a enfriarse, particularmente en el sexenio de Ernesto Zedillo (1994-2000), quien demandó en la misma Habana, durante la IX Cumbre Iberoamericana, la democratización de la isla.
En julio de 2000, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió la Presidencia y llegó al poder el conservador Fox. Ello significó para la isla la pérdida de un aliado histórico.
En febrero pasado, el canciller mexicano Jorge Castañeda anunció que habÃa terminado la etapa de la relación con la Revolución Cubana para dar paso a la relación con la República de Cuba, enunciado que se ha ido cumpliendo en medio de turbulencias diplomáticas.
Los dos mandatarios quedan mal
PodrÃa parecer exagerado afirmar que en polÃtica exterior manda Castañeda, no Fox. PodrÃa ser una afirmación discutible y subjetiva. Pero es claro que la soberbia sin freno y la actitud belicosa de Castañeda Gutman ante el Congreso rompió el orden institucional y podrÃa afectar la gobernabilidad del paÃs. Pero Fox, en vez de acotarlo, sale a defender el daño causado por su colaborador a través de la televisión en cadena nacional con un vigor que merece mejor causa, escribió AgustÃn Gutiérrez Canet, en El Universal.
Diplomático de carrera, director del Departamento de Estudios Internacionales de la UIA, Gutiérrez Canet agregó --en un artÃculo editorial que publicó este martes-- Fox refleja cierta ingenuidad polÃtica. Permitió que su canciller utilizara la Cumbre de Monterrey, que era un acto de jefes de Estado y del presidente Fox, para anunciar la vÃspera su candidatura a la Presidencia de la República a través de The New York Times.
Los sucesos protagonizados por los presidentes Vicente Fox y Fidel Castro fueron calificados de "deplorables" porque ambos mintieron, pero también revelaron de manera clara la distancia que México tomó del régimen cubano, según analistas mexicanos.
Fox y Castro quedaron mal parados ante la opinión pública en su diferendo, al exhibir el primero falta de oficio diplomático y el segundo una actitud poco ética con la revelación de una conversación telefónica que ambos acordaron fuera privada, según analistas locales.
Ambos mintieron, es la conclusión de varios comentaristas polÃticos luego que Castro reveló la noche del lunes la conversación en la que Fox le pidió que anticipara su salida de la Cumbre de Monterrey para no coincidir con el mandatario estadounidense, George W. Bush, y le solicitó que no agrediera a Estados Unidos ni a su presidente, versión que el gobierno mexicano habÃa negado en retiradas ocasiones.
Los medios cubanos destacan la declaración polÃtica de Castro en la que calificó de mentiroso a su homologo Fox, en relación con su retirada precipitada de la Conferencia de Monterrey, en marzo pasado.
El diario oficial "Granma" publicó que esta tarde la habitual mesa redonda de la televisión cubana estará dedicada a "la tensa y dramática situación creada en las relaciones Cuba-México con motivo de los acontecimientos en Monterrey y el voto en Ginebra".
"Es un episodio muy vergonzoso lo que estamos viendo en el terreno de las relaciones exteriores, hay otras formas de decir las cosas, (pero) eso no le quita que Cuba vive en una dictadura", dijo el comentarista radiofónico José Gutiérrez Vivó, en cuyo programa se recibieron múltiples llamadas del público criticando duramente a Castro, al que un radioescucha calificó de "traidor".
La revelación que hizo el Presidente cubano de una plática privada con su colega mexicano envÃa un mensaje que lo aÃsla a nivel internacional, afirmó por su parte la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA).
"Es una advertencia al mundo de que otros presidentes corren el riesgo de ser grabados y de que ningún paÃs civilizado podrá entablar una negociación con el régimen cubano", dijo Joe GarcÃa, director de la FNCA, la más poderosa organización anticastrista de Miami.
Con la grabación de la charla, "Castro ha violado todas las normas de una sociedad civilizada, como parte del trato que deben tener dos naciones a nivel de Estado", consideró el dirigente de este sector del exilio.
La confrontación entre ambos mandatarios echó más leña al fuego en la complicada relación de Fox con la oposición mexicana, pese a que en su comunicado del lunes el presidente pidió que "frente a la mentira y la ofensa externa, es momento de unidad de todos los mexicanos, por encima de ideologÃas e intereses partidistas".
Esperan que los dos gobiernos mantengan relaciones diplomáticas
Las diferencias entre Fox y la oposición, que vienen de tiempo atrás, se agudizaron con el voto de México, la semana pasada, a favor de la resolución de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para que Cuba mejore la situación de los derechos humanos.
Tras la revelación de la charla telefónica entre Castro y Fox, el diputado Emilio Ulloa expresó que "habrÃa que revisar si es adecuado que Vicente Fox siga gobernando y si es adecuado que siga al frente de este paÃs".
El diputado Efrén Leyva Acevedo dijo por su parte que si bien espera que no se rompan la relaciones diplomáticas entre ambas naciones, el gobierno de Cuba estarÃa en su derecho de "cerrar sus puertas por esta afrenta".
"Esperamos que no sea asà por México por los cubanos por nuestra relación siempre latinoamericana", agregó Leyva.
Por su parte el diputado José Narro, del Partido del Trabajo (PT), advirtió que la relación entre México y Cuba está en peligro por la culpa del presidente Fox.
"Nos parece lamentable que el propio ejecutivo federal violente las formas protocolarias que se deben de guardar en eventos internacionales, como fue la Cumbre sobre la financiación para el desarrollo que se realizó en Monterrey", señaló Narro.
Recientemente, un grupo de legisladores opositores visitó La Habana para realizar un acto de desagravio debido al voto de México en la ONU y por el trato dado a Castro en la Cumbre de Monterrey.
El gobernante Partido Acción Nacional (PAN) apoyó a Fox y criticó a Castro por haber mostrado "una dosis de venganza".
Castro, quien habÃa prometido, en un pacto de caballeros, que la charla con Fox era privada, divulgó la noche del lunes una conversación telefónica en la cual el Mandatario mexicano le pide que anticipe su retiro de la Cumbre sobre Financiación del Desarrollo que se celebró el mes pasado en Monterrey, para no coincidir con el presidente estadounidense George W. Bush.
El gobierno mexicano habÃa desmentido insistentemente las versiones sobre esa solicitud.
El pacto de caballeros contemplaba también las condiciones de asistencia de Castro a Monterrey y, de acuerdo con comunicado mexicano, en su charla el lÃder cubano "aceptó las modalidades de participación convenidas, mismas que en cualquier momento y en todo su derecho, hubiera podido rechazar".
Por primera vez en la larga historia de relaciones, marcada por vaivenes que han ido de la solidaridad al enfriamiento, México estableció en su comunicado de la noche del lunes lo que reprueba de Cuba, y en particular que en la isla no exista democracia, libertad de prensa, separación de poderes ni un Congreso independiente.
"El conflicto entre los dos jefes de Estado ha llegado ya a un punto de no retorno. Yo no sé si puedan continuar las relaciones entre los gobiernos de Fox y Castro. Pero no cabe duda de que ya nunca serán lo que fueron", escribió el analista polÃtico Sergio Sarmiento.
Agregó que podrÃa ser sano que el gobierno mexicano haya decidido "que no se puede seguir tratando a Cuba, con sus violaciones a los derechos polÃticos y humanos de sus habitantes, como una excepción internacional a la que no se puede criticar".


