TAPACHULA, Chis.- Tristeza, preocupación y hambre se aprecian en los rostros de cafeticultores de Génova, comunidad localizada en la zona alta de este municipio. Los productores del grano de la región perdieron sus cultivos, por las lluvias provocadas por el huracán Stan, hace poco más de 15 días. "Nuestros cafetales fueron destruidos por las lluvias. Las matas quedaron tiradas en el suelo y otras fueron arrasadas por el lodo", explica el campesino Pedro Ruiz. "Si no hay apoyo del gobierno, tendremos que emigrar al norte, no queda de otra".
"Vayan a ver cómo quedaron los cafetales, las matas tiradas, sólo algunas se salvaron. Estas lluvias sólo trajeron más pobreza, no habrá cosecha este año".
Desánimo
A la orilla de la carretera que comunica a Tapachula con la zona alta, cinco indígenas mames que se dedican al cultivo del aromático caminan con sus pies descalzos cargando en sus cabezas costales con Maseca y maíz. Es la única alimentación que llevan a sus familias.
Para conseguir estos productos, los hombres tuvieron que caminar por más de seis horas de la comunidad Génova al Edén, debido a que la ayuda no ha llegado a esa localidad, cuya vocación está centrada en las plantaciones de café.
Pedro informó que en Génova habitan unas 60 familias, todas nos dedicamos a cosechar el grano de la especie árabe y robusta. Sin embargo, debido a los derrumbes ocasionados por las lluvias, aquéllas se encuentran incomunicadas y no han recibido ayuda, aseguró.
"No tenemos alimentos. Sólo tortillas con sal y algunas verduritas hervidas, es lo que comemos, pero los niños quieren leche, ellos son los que nos preocupan", señala el campesino.
Los cultivos de café se localizan en la zona alta de este municipio. Así, desde Tapachula sólo se puede avanzar unos 40 kilómetros, ya que los caminos se encuentran bloqueados por cerros de lodo y matorrales caídos.