Esperanza de salvar la zafra
PALMAR, QR.- A Enrique León Moreno, con más de 24 años dedicado a la producción de caña de azúcar, en este ejido del sur de Quintana Roo, le preocupa que a unos dÃas de iniciar la zafra pueda afectarles el huracán Wilma.
Originario de Puebla, pero con toda una vida de trabajo en esta comunidad junto a su esposa y tres hijos, afirma que el viento del huracán afectarÃa gravemente las 20 hectáreas de caña de azúcar que sembró en este año y que representa el principal ingreso para su familia.
"Con la caña no nos alcanza para vivir, tenemos que complementar con otras actividades, como la de jornalero", comentó el productor cañero.
Enrique León Moreno, de 64 años de edad, se muestra confiado en que el meteoro buscará otra ruta y podrá cosechar y vender su caña al ingenio San Rafael de Pucté, aunque por ahora está en huelga.
Palmar es un ejido ubicado al sur del estado y que al igual que las otras 11 comunidades dedicadas a esta actividad, producen cada año un promedio de un millón 620 mil toneladas de caña de azúcar, obteniendo una derrama económica de más de 500 millones de pesos.
Ayer se cumplieron ocho dÃas de que los cañeros tomaron las instalaciones del ingenio San Rafael de Pucté como medida de presión para que el Grupo Beta San Miguel se desista del amparo que promovió en contra de la entrada en vigor de la Ley Cañera.
Don Enrique explicó que en caso de una afectación directa de Wilma corren el riesgo que la producción se caiga, le nazca yema y baje el rendimiento de la sacarosa, lo que representarÃa pérdidas importantes para el sector.
Con machete en mano, dice que desanima a su hija a irse en busca del sueño americano, porque ahÃ, en esa comunidad donde habitan 150 productores de caña, hay "esperanza de vida".


